FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
Spitting Image

Material
COMENTARIO ORIGINAL
La review
¿Recordáis los muñecajos de látex que protagonizaban los corrosivos Spitting Image? Surgieron allá a mediados de la década de los 80, en Inglaterra, como una forma de reírse de los poderes fácticos del Mundo... de reírse, según los cánones del humor británico que, en contra de lo que aseguran los topicazos, de caballeroso y fino no tiene nada. Yo no sé cómo sería a principios del siglo XX, pero el moderno, es más bien soez, chusco y escatológico.
La idea (que no niego que era bastante original) tuvo sus imitadores aquí en España. Pronto conocimos "Los Muñegotes", caricaturizando (con cierta ingenuidad, creo yo), a los personajes de nuestra política. Y algunos años después, Canal + creó "Las Noticias del Guiñol", técnicamente fantástica y con algunos momentos verdaderamente ingeniosos, pero poco disimuladamente parciales.
Cuando a Domark (una de las compañías más mediocres del panorama jugón del C64, creo yo) tuvo la feliz idea de comercializar un videojuego basado en los muñequitos blanduchos con cara de políticos y otros de los personajillos que, en aquel entonces, cortaban el bacalao en el planeta, muchos nos preguntamos qué se podría sacar de algo semejante. Por hacer la extrapolación, imaginaos que ahora, a Dinamic, le da por desarrollar un programa protagonizado por los Guiñoles de marras. ¿Qué se puede hacer con eso, mamma mia?
... pues un juego de lucha. Como leéis.
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Resulta que está a punto de estallar una guerra tan terrible que, como dice el manual, con bastante gracia (la verdad es que le pasa lo mismo que a las instrucciones del Monty Python's Flying Circus: es lo único gracioso del juego) los suizos se verán obligados a intervenir, y los italianos ya se han rendido. De esa contienda, saldrá el líder que dominará el mundo (como si no lo tuviéramos ya). |
Así que nuestra misión es elegir a uno de los seis personajes que ofrece el juego, y combatir contra los demás, para ser el presidente del planeta Tierra.
¿Y qué personajes son esos? Curiosamente, sólo uno de ellos sigue vigente
a estas alturas de la película (al menos, en el momento de escribir esta
ficha... vaya usted a saber dónde estará, el buen hombre, mañana): el papa Juan
Pablo II (considerado, curiosamente, como uno de los poderes mundiales, por los
diseñadores del juego; no sé yo hasta qué punto es eso cierto).
Los otros están ya defenestrados, política o físicamente, y se trata de
Margareth Tatcher, Ronald Reagan, Mikhail Gorbachov, un tal Botha (que, creo,
era presidente de Suráfrica por aquel entonces, y que no sé por qué, su
caricatura en el juego aparece con un neumático colocado en torno al cuello) y
el mismísimo Ayatollah Jomeini. Aparte de lo más que discutible del papel
preponderante en el mundo del tal Botha, sí que es verdad que los demás
personajes se contaban entre los responsables de los destinos de la Humanidad, a
mediados de los 80.
Pueden participar dos jugadores, compitiendo uno contra el otro, o uno, peleando contra otro personaje, controlado por el ordenador. Lo curioso es que no sucede como en otros juegos de similares características, en los que, al elegir el "campeón" que estará a nuestras órdenes, lo mantendremos hasta el final de la historia, sino que podemos seleccionar a nuestro rival, y a nuestro protagonista, en cada combate, independientemente.
Las refriegas están arbitradas por una estirada caricatura de un estirado personaje, que mira con gesto disciplente desde dentro de un sello: su Graciosa Majestad, jijijí-jajajá-que-me-parto, la Reina Isabel de Inglaterra (que, en última instancia, en el juego parece tener más poder que cualquiera de los otros mindundis planetarios), y se desarrollan en el terreno del personaje controlado por el ordenador, en el caso de que juegue una persona sola.
Eso supone una ventaja real, porque el líder visitante tendrá que vérselas no sólo con su rival, sino con algún personajillo en miniatura que, cada cierto tiempo, irrumpe en la pantalla, correteando, y le lanza algún objeto más o menos contundente... incluyendo todo un zurullo que, un enano lleno de mugre, nos dispara en Irán. La monda. No sé qué gracia le verán a eso de "caca, culo, peo, pis", pero a mí no me parece muy simpático ver cómo un sprite chiquitajo y feo, se baja los pantalones, se pone en pompa, y nos lanza un misil esfínter-aire, con cabeza de guerra. En fin.
| Cada personaje tiene sus propios movimientos, presuntamente cómicos. Gorbachov, enfundado en su mono de obrero, aparte de propinar patadas, meter un dedito en el ojo a su rival, y salpicarle con un líquido que saca de un frasco (¿humor británico? ni idea, pero no entiendo nada), puede golpearle con un yo-yo. Ah. Qué gracioso. | ![]() |
Maggie Thatcher esgrime dos enormes guantes de boxeo, y puede atacar a su oponente exhalándole el humo de su puro. Ah. Qué ingenioso.
El Ayatollah Jiménez (como le llamaba mi abuelo), entre otras lindezas, tiene la habilidad de propulsar hacia adelante la punta de su afilada barba canosa, y golpear con ella a su contrincante. Ah. Qué divertido.
Y el elenco de genialidades de brillantez comparable a las ya citadas, sigue y sigue con los otros
personajes.
Tengo que reconocer que no entiendo nada de qué van estos sajones. Al menos, y
aunque en mis tiempos pude ver algún que otro programa (se emitieron en
España, traducidos) de Spitting Image, no entiendo por qué les dio por
caracterizar a Ronald Reagan como una especie de arlequín, con su
naricita roja y todo, que entre otros fabulosos movimientos, puede lanzar su
cabeza hacia adelante, como si tuviera el cuello de goma. Ah. Qué simpático.
Cuando todos los líderes hayan sido derrotados, y sólo quede uno, se enfrentará a un misterioso personaje surgido de nadie sabe dónde (de hecho, no se revela su identidad, y donde debería aparecer su caricatura, sólo se muestra una silueta, a contraluz, con un signo de interrogación sobre la cara) en una extrañísima batalla de barro (que parece salpicar al monitor, por la "parte de dentro") a oscuras, en la que no tenemos el control del nuestro personaje. Extraño, repito. Se supone que es la secuencia final del juego, y aunque en mis tiempos nunca conseguí superarla, porque mi "campeón" siempre caía abatido sin que yo pudiera hacer nada, a lodazo limpio, por el misterioso líder, el asunto es que en la partida que jugué para escribir esta review, lo derroté y pude ver, por primera vez, la... tontorrona pantalla final. No sé si es que el resultado de ese combate es aleatorio, si depende del líder que hayamos elegido, o de cómo hayamos hecho las cosas durante el juego. Ah. Qué original.
No. No me hace gracia el juego, no. Ya os digo, salvo lo de las instrucciones, y el personaje del Papa, que aparece como un rockero, con sus gafas de sol y todo, enarbolando una especie de mandolina, banjo o similar (en aquel entonces, creo que le dio por sacar un disco con plegarias cantadas, en las que él intervenía, o algo por el estilo -me temo que no entiendo ni jota de esas cosas-), este Spitting Image no me hace gracia. En ningún sentido, vamos.
↑ Lo mejor
* Los personajes son bastante reconocibles.
↓ Lo peor
* Repetitivo y aburrido.
* Técnicamente mediocre.



