FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
Spy Hunter

Material
COMENTARIO ORIGINAL
La review
Lo siento, pero no tengo otro remedio que empezar este comentario con la palabra "recuerdo"... así que...
Recuerdo cuando vi este juego por primera vez, alrededor del año 1986, en un salón de recreativos de Córdoba, durante la excursión de fin de curso del cole. Me lo pasé como los indios con él, entre otras razones porque, si no me equivoco, fue la primera máquina que vi con un volante y una palanca de cambios como mandos, y un pedal de freno, y un acelerador (que, asombrosamente, funcionaban de verdad) a ras de suelo.
... sí, bueno, y me lo pasé muy bien, y jijijí-jajajá, y la gitana a la entrada de los recreativos me aseguró que iba a tener sotopocientos hijos e iba a ser feliz que te cagas and one pelotilla (previo pago de unas monedillas y antes de dar un par de pataditas en el suelo, a petición suya, imagino que invocando a vaya usted a saber qué buenos espíritus y demás zarandajas), y fue la primera excursión que hice en mi vida y... y... ¿a alguien le importa esto, en serio? Si no me interesa ni a mí...
Venga, centrémonos de una vez en el juego. Esto es lo que pasa por intentar forzar la inspiración cuando uno anda cortito de ella, y ya sabéis lo que me cuesta empezar a escribir cada una de estas fichas (y con la que estáis leyendo, ya van casi 500).
Spy Hunter es un rápido y divertidísimo arcade en el que hemos de conducir nuestro bólido trucado hasta el techo, esquivando a los vehículos inocentes, y batallando contra los de los malos.
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Casi todo el tiempo, recorreremos carreteras que, bueno... son la ley de la jungla. Ni señales, ni prohibiciones, ni normas... todo el mundo circula en el mismo sentido, eso sí, pero no hay carriles, así que el personal puede dedicarse a describir eses, para divertimento general. |
Y por supuesto, los malos no tienen el menor inconveniente a la hora de describir eses, uves dobles, y todos los ideogramas del kanji japonés, con tal de echársenos encima, y mandarnos, girando desaforadamente, como una peonza, fuera de la carretera.
Hay dos tipos de coches enemigos: unos llevan cuchillas en sus ruedas, y las activan en cuanto consiguen ponerse a nuestro lado. El menor roce con ellos, nos reventará los neumáticos y hará que bailemos un hermoso vals sobre el asfalto, con final en el tronco de algún alcornoque. Afortunadamente, son bastante endebles y basta un tiro de las ametralladoras que llevamos instaladas en el morro, para quitárnoslos del medio.
La otra clase de vehículo ya es harina de otro costal. Van más blindados
que una tanqueta de asalto. De hecho, nuestras balas no les hacen ni rascadillas
en la chapa. Su ataque consiste en intentar empujarnos contra la cuneta o, si
circulamos sobre un puente, contra la barandilla.
Habréis de hacer lo propio con ellos, pero sin olvidar que tienen todas las de ganar, así que
debéis tomar un buen impulso antes de estamparos contra su lateral, o rebotaréis.
Hay otra forma de librarnos de estos incordios rodantes, y es echando mano de
los "gadgets" que lleva instalados nuestro bólido, al más puro
estilo de las películas de James Bond.
Bueno, en realidad, no los lleva instalados: se los instalan. Cada cierto tiempo
veremos cómo un camión aparece por la parte inferior de la pantalla. Sobre su
remolque lleva un icono con el tipo de arma o truquito que nos pueden dar:
aceite, humo o misiles tierra-aire.
Si no tenemos ninguno de esos sistemas instalados, el camión nos adelantará y
tratará de maniobrar para ponerse delante de nosotros. Desplegará entonces dos raíles,
como invitándonos a subir. Si lo hacemos, a los pocos segundos, emergeremos con
una nueva manera de mandar a nuestros enemigos a tomar viento.
Estos sistemas secundarios se activan, en el juego original, pulsando el botón de disparo de un segundo joystick, conectado al puerto 2. Una gilipollez, me parece a mí. Primero, porque es incómodo, y segundo, porque si no tienes ese mando extra, te las vas a ver en chino para batallar contra los helicópteros que, en cuanto hayas progresado un poco en el juego, te atacarán. Y digo yo... ¿qué les costaba hacer que fuera la barra de espacio la que activara esas armas secundarias? Afortunadamente, con los emuladores, la cosa se simplifica. Mirad, yo he configurado el CCS64 para que el "joystick principal" tenga como botón de disparo la tecla de CTRL derecha. En el secundario, es el ALT derecho, así que las cosas son bastante más sencillas que si hay que recurrir a la idiotez de los dos joysticks. De verdad que no la entiendo...
| Respecto al funcionamiento de esas armas, lo cierto es que es bastante simpático. El aceite deja unas manchas en la carretera que mandarán al cuerno, derrapando y patinando de un modo casi cómico, a cualquier desdichado que ruede sobre ellas. Ojo, que puede ser un inocente, y aparte de las consideraciones éticas y morales, cargarnos a uno no nos da puntos. | ![]() |
El humo despliega una estela, en forma de abanico, tras nuestro bólido, que ciega a cualquier hijo de vecino que nos esté siguiendo. Las consecuencias son las de siempre: a repiar (como dicen en Extremadura), y a dejarse los piños contra algún ciruelo.
Aunque estas dos armas no son especialmente útiles (salvo, quizás, cuando juguemos en el nivel de dificultad "expert", en el que el tráfico es tremebundamente denso, y nos asedie una auténtica cuadrilla de psicópatas al volante), la tercera, esto es, los misiles tierra-aire, no son sólo una ayuda... ¡a veces resultan casi imprescindibles! Y es que, cuando nos ataque el helicóptero de los malos, dejando caer bombas que agujerean el asfalto, nos las hará pasar moradas si no lo derribamos pronto.
Otro detalle bastante curioso de este juego es que, en ocasiones, veremos cómo la carretera se bifurca, y uno de los ramales termina ante una especie de muelle, o de casita de madera. Si conducimos a través de ella, nuestro bólido se transformará en una lancha rápida macanuda, y podremos seguir la acción, pero a través de un río, con los malos convertidos en barcas, y los camiones que llevan a nuestro héroe a la refriega, en barcos remolcadores. Ojo, que aunque esto suele ser opcional, cuando veáis el texto "Bridge detour on left" (o algo así), no os quedará más remedio que echar mano de la lancha, porque si continuamos por la calzada, nos toparemos con un puente cortado.
Para volver a la carretera ordinaria, no tenemos más que llevar la lancha a través de otra de esas casitas de madera.
↑ Lo mejor
* Lleno de detalles simpáticos.



