FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
The Flintstones

Material
COMENTARIO ORIGINAL
La review
A ver, ¿cuántos dibujos animados recordáis de vuestra infancia? Naranjito,
Marco (¡qué dramón era este!), Don Quijote, Mazinger Z... y, por supuesto, los
Picapiedra.
No me voy a poner coñazo, ni carca, ahora mismo, pero no me negaréis la diferencia
de calidad en el contenido de los dibujitos de hace 15, con respecto a los de
ahora. (Léase, Pokèmons y demás leches fritas).
Las aventuras de esta curiosa familia prehistórica, que era como una versión
cavernícola de la sociedad americana de los 60, han entretenido a más de una
generación. Y todavía creo que a alguna de nuestras telebasurillas se le escapa
de vez en cuando, y como sin querer, algún capítulo (pido perdón si la que los
ha emitido últimamente es La 2).
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Como no podía ser menos, en este juego, tomamos el papel de
Pedro Picapiedra (Fred Flintstone, en el original... anda, ahora que me
fijo, no se llamaba realmente Pedro, si no Fede -de Federico, claro-),
cuyo único anhelo es irse a jugar a los bolos con Pablito Mármol (es
decir: Barney -curiosamente, se llama igual que un personaje de Los
Simpsons-). |
Pero Wilma, muy en el papel de esposa / kampfkommandant no le dejará marchar hasta que haya pintado la casa.
Y aquí comienza la primera fase; es una de las más originales del juego. Pedro
debe pintar totalmente la pared de la habitación, utilizando un bichejo antediluviano
como pincel. Para alcanzar los lugares más altos del tabique, debe emplear una
escalera, que puede arrastrar a derecha e izquierda.
Conforme trabaja, el bichejo-pincel se queda sin pintura, de manera que es necesario
hacer visitas frecuentes al cubo, situado en el centro de la habitación.
Pero la cosa no acaba ahí: Pebbles, el bebé de Pedro y Wilma, está la mayor
parte del tiempo en su corralito de madera, jugueteando. Pero de cuando en cuando,
se harta y se escapa de él. Empieza a gatear por la sala, y a pintarrajear monigotes
en las paredes. ¡Imaginaos la gracia que puede llegar a hacer!.
Para dejar a la niña donde debe estar, Pedro tiene que cogerla en brazos. Pero
claro, al hacerlo, soltará el pincel que, como ya os he dicho, es un bicho vivo,
e inmediatamente saldrá correteando y saltando por la habitación, y habrá que
ir tras él. Muy fácil todo, ¿eh?
| Cuando, por fin, el pobre Pedro consigue pintar la habitación y aplacar las iras de Wilma, sale corriendo de su casa para reunirse con Pablo, coger el troncomóvil (¡cómo se parece a mi coche antiguo, jejejeje!) y salir disparados hacia la bolera. Bueno... pues si la fase anterior os parecía difícil, esta ya es la repanocha. | ![]() |
El troncomóvil tiene una tendencia más que irritante a perder una rueda si
pasamos demasiado rápido sobre algún pequeño lecho de rocas. En ese caso, Pedro
se bajará, y tendrá que poner la rueda en su sitio, utilizarando como gato a
una especie de pequeño dinosaurio que empuja la parte trasera del "coche"
con la cabeza.
El problema de esta fase no es cascar el troncomóvil muchas veces, si no que
tenemos un tiempo escasísimo para llegar a la bolera.
Por fin, en la bolera, hemos de enfrentarnos a Pablo, y conseguir más puntos
que él antes de que termine el tiempo. La pantalla se divide en dos mitades.
En la izquierda, podemos ver a Pedro o a Pablo lanzando la bola. Hemos de controlar
la velocidad y el ángulo del tiro.
Y en la mitad derecha, una vista de los bolos. No esperéis encontrar nada parecido
al 10th Frame... cuando la bola impacta
contra los bolos, el juego se limita a dibujar brevemente una especie de explosioncilla
verde con una onomatopeya en su interior, y a borrar los bolos derribados. No
deja de ser entretenido, pero quizás podrían haberse esmerado un poquito más...
además, los gráficos no son especialmente vistosos; sobre todo, los de los bicharracos
que recogen y colocan los bolos en su sitio... aún no sé qué son :-)
Ya os digo: los gráficos del juego son más bien corrientes. Los personajes
son algo cuadriculados, pero bastante parecidos a los originales (y ya tiene
su mérito conseguir esto, con un par de pixels descarriados). Los escenarios
ya son otra historia. La casa de Pedro está aceptablemente bien conseguida,
pero el paisaje de la segunda etapa, y la bolera, resultan bastante más mediocres.
Los efectos de sonido son pocos y muy ordinarios. Lo que si destaca es la música
de Ben Daglish. Especialmente la que se escucha durante el juego; una especie
de simpática versión swing del celebérrimo tema de la serie.
↑ Lo mejor
* Los personajes son graciosos.
* La música.
↓ Lo peor
* Los efectos de sonido.
* Dificilísimo.
* Algunos gráficos son muy cuadriculados.



