Arnie 2
Género: Shoot'em up Música: Andy Rodger
Desarrollado por: Zeppelin Games Año: 1993
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Me pregunto por qué había compañías de software en los 80 empeñadas en explotar filones que no lo eran tanto, y en buscarle setecientos quince pies al gato, a base de desarrollar secuelas de títulos que si no tenían algo, era originalidad. O sea, toma una historia que has oído hasta la saciedad, y ten la poquísima vergüenza de sacarle un esqueje. Una fotocopia. Un clon. Más de lo mismo. Como comer bocatas de cartón mojado todos los días, eternamente, condenado a lo insípido de por vida, y, y... erm... creo que tengo que dormir más por las noches...

Arnie (primera parte) era un mata-mata muy al estilo del Who Dares Wins y tantos otros juegos comparables en los que se sustituían a los marcianitos por soldados enemigos a pie, motorizados o parapetados tras barricadas, y al espectacular caza interplanetario de esta o aquella Federación galáctica más que dispuesta a ponerle las pilas al mangante cósmico imperialista de turno, por una especie de Rambo de barriada. ¿Cómo es posible que a alguien le diera por programar la segunda parte de semejante tontería? ¡Y más aún cuando estábamos hablando de principios de la década de los 90, cuando el C64 y afines estaban en sus últimos estertores! Encima, ¡a los padres de la criatura, Zeppelin Games, no se les ocurrió nada mejor que intentar comercializarlo! Me pregunto cuántas copias venderían...

¡Malditos chal-lies! ... si fueron catorce, cassette más, cassette menos, en todo el planeta, se debería, sin duda, a lo tardío del lanzamiento. El mundillo jugón vivía de lleno en la era de los 16 bits. Por tanto, he aquí el motivo principal para que este Arnie 2, si es que llegó a comercializarse, vendiera poco (es lo previsible, vamos; me sorprendería mucho que no hubiera ocurrido así). Porque, si os digo la verdad, es un juego entretenidísimo. Difícil a mala idea, pero entretenidísimo.

Cuando una segunda parte es tan rematadamente poco original como la primera, creo que la única forma de comentarla en una de estas fichas, es intentando tomar al juego original como referencia, y comparándolos en busca de mejoras en la secuela. Vamos a ello...

- Primer vistazo: resulta que ahora podemos disfrutar de una pantalla de carga bastante llamativa, en la que nuestro heroico macarra de gimnasio barato (¡y mira que me cae mal el tío! pocos héroes menos carismáticos y más antipáticos se me ocurren; ¡si parece cualquier quinquimaqui marcapaquetes de vídeo musical de grupito popero-comercial de los 80!) ocupa la mayor parte de la ilustración. 

En el primer juego, uno se tenía que conformar con las inevitables ráfagas de colorines en los bordes de la pantalla, mientras la cinta cargaba (no, no la tuve en mis tiempos; lo sé por el fichero TAP que anda por esas webes de Dios). 

- Segundo vistazo: ... o más bien "escuchazo". Porque resulta que ahora hay tema musical y todo. No sé si a vosotros os pasaba, pero a mí, cuando un juego de C64 no tenía alguna musiquilla de presentación, aunque se tratara de un puñado de notas engarzadas una detrás de la otra, y sólo por cumplir con el trámite, me parecía que le faltaba algo (salvo muy honrosas excepciones, claro).

- Y tercer vistazo: pulsas fuego, comienzas la partida y, bueno, creo que las diferencias entre un juego y otro están más que claras. Sólo tenéis que mirar las capturas de la primera parte y de esta que nos ocupa. Mucho más colorido, está claro. Bueno... si me apuran, la cosa se queda simplemente en colores más brillantes, o "alegres". No creáis que hay una variedad apabullante de ellos. El asunto es que en Arnie 1, el gris predominaba aplastantemente. Y ahora, son los marrones (al menos, hasta donde he podido ver -que es bien poco, porque... ¡anda que no es difícil el puñetero jueguecito!-). 

La mecánica es EXACTAMENTE igual a la de la primera parte. También se sigue una perspectiva más o menos isométrica, resuelta con bastante buen tino. También comenzamos con el arma más chusquera del arsenal, y podemos encontrar algunas mejores conforme vayamos vapuleando a ciertos malosos... en fin, lo dicho: a efectos prácticos, como el Arnie 1, con ciertos retoques técnicos (acertados todos, al menos). Nuestro héroe rodea él solito al ejército enemigo, tanque incluído

Bueno, sí que hay algún que otro pequeño detalle novedoso más: al principio de cada nivel, se nos muestra un "briefing", o sea, una especie de resumen de lo que nos queda por delante, y cómo debemos encararlo. De lo más tontainas y obvio, ese presunto consejo. Lo de "es importante que te muevas rápido, dispares con precisión y bla, bla, bla..." se merece con honores la definición de tautología cretinoide. Aunque, no os lo niego, todos estos añadidos frívolos y triviales, en el fondo, siempre se agradecen. Cualquier cosa es mejor que un par de pantallas peladas salpicadas de líneas de texto con colores mustios. 

Ah, y un detalle más, como para reforzar la condición de heredero del Commando y afines, de este Arnie 2: el rescate de prisioneros. En la mayoría de los títulos del género, con frecuencia nuestro heroico guerrillero halitoso y de abundantísima sudoración, se topa en su camino con algún rehén de las fuerzas enemigas. Si lo libera, consigue una simpática bonificación. Bueno, pues en este caso ocurre exactamente lo mismo.  

 
 
Han mejorado sensiblemente con respecto a la primera parte. Y además, se mantiene la principal virtud que éstos tenían: esa especie de enternecedor conato de 3D, sorprendentemente efectivo. En Arnie 2, la perspectiva funciona igual de bien. 

Como os he contado, los escenarios son bastante más coloristas (o al menos, los colores que emplean son más luminosos que el sempiterno gris del juego original), y los personajes, aunque siguen siendo verdaderas micurrias animadas y cuadriculadas, están bastante mejor definidos. 

Ah, y otro punto positivo de la primera parte que se ha sabido mantener en esta secuela: la variedad de malosos, sobre todo en sus vehículos...

... lo del tanque morado me deja un poco patidifuso, eso sí (mirad la segunda captura).

Otro apartado en el que salimos ganando con respecto al juego original. No por los efectos de sonido, que todavía se quedan en el rango de meramente funcionales, sino porque, al menos, ahora hay un par de músicas, compuestas por Andy Rodger.

(... que, por cierto, es el mismo que se encargó de dotar a la versión de C64 del Alien 3 de banda sonora... por cierto, machacona, "electrónica", estridente... y no creáis que el chaval mejoró mucho con este Arnie 2). 

Casi tan divertido como el Arnie original, y técnicamente algo mejor. Sí: "casi tan divertido". Porque es muuucho más difícil. Roza la frustración, a veces.

Y es que la patética pistolita con la que iniciamos nuestra andadura (por cierto, no lo he dicho todavía, pero cuando comienza el juego, se supone que Arnie está prisionero en un campamento enemigo) tiene una cadencia de disparo terriblemente baja. Por no mencionar que, aunque aparecen menos malos que en la primera parte, están ubicados en puntos estratégicos que aumentan sorprendentemente su efectividad. 

* Entretenido.
* Cierta variedad en los enemigos.
* Dificilísimo.