Dizzy 4 - Magic Land
Género: Aventura Música: Lyndon Sharp
Desarrollado por: CodeMasters Año: 1990
Portada no disponible Pincha aquí para bajarte el juego Mooola

Nunca un huevo con patas dio tanto juego. Tengo la impresión de que el éxito de la saga de Dizzy sorprendió incluso a sus creadores. Poco después de lanzar el título original, ya iban por la cuarta entrega. Y hay que decir algo en su favor: cada vez lo hacían mejor. Si el Dizzy original era un videojuego entretenido y original, este Magic Land Dizzy está a la altura del excelente Fantasy World (o séase, la tercera parte).

Hay que reconocer, sin embargo, que ninguno de los episodios de la saga era un alarde de originalidad, en lo que se refiere al argumento.

Aquí, los huevos druídas celebraban sus rituales... digo yo Se recurría sin tapujos al topicazo más flagrante... el típico mago malísimo que esclaviza a nuestro pueblo, la típica novieta tonta que se deja secuestrar a las primeras de cambio... si acaso, sólo la segunda parte, Treasure Island, destacaba por lo poco usual de su historia (había que escapar de una isla desierta, recogiendo monedas para pagarle el viaje a un señor con un bote de remos).

Este Magic World Dizzy no es una excepción. Aún más: es el menos original de todos. De nuevo tenemos que luchar contra un malo malísimo, y encima, ni siquiera es nuevo: es el mago Zaks (que ya nos hizo la puñeta en la primera parte).

De nuevo se han refinado las características de la serie: se mantienen los aciertos, y se solucionan los defectillos. Por ejemplo: Dizzy tiene varias vidas (no una solamente, como en la segunda entrega), y además, puede llevar tres objetos (los mismos que en ésta, y uno más que en la tercera). Estee... las ratas no comen huevos, ¿verdad?

Además, cuenta con un cierto nivel de energía, aunque, la verdad, hasta ahora todos los bichejos o peligros con los que me he topado, se cargan al huevecillo a la primera, de modo que no sé para qué sirve en realidad :-?

En el apartado técnico, Magic Land Dizzy es comparable al capítulo anterior. De nuevo los gráficos están muy bien, aunque sigue notándose que el juego es una adaptación directa de la versión de Speccy. Yo diría que, incluso se nota más que en otras entregas: cuando aparecen sprites muy grandes, la acción se ralentiza sensiblemente, y es que en ausencia de aceleración gráfica por hardware (como tenía el C64), el Speccy confiaba en la potencia de su estupendo micro (el Z80). Si conviertes un videojuego de Spectrum a Commodore, sin más, no utilizarás la capacidad de aceleración de sprites del chip VIC-II, así que irá todo bastante más lento. En el apartado de audio, tan correcto y adecuado como en entregas anteriores.

 
 
* Está a la altura de la estupenda tercera parte.

* Siguen notándose las limitaciones de una adaptación directa de la versión de Spectrum.