Geoff Capes Strongman Challenge
Género: Deportes Música: Rob Hubbard
Desarrollado por: Martech Año: 1986
Portada no disponible Pincha aquí para bajarte el juego Pincha aquí para bajarte la música en formato SID ¡Bodrio!

En los años 80, no era raro el ver lanzamientos de juegos "apadrinados" por algún deportista célebre de quien llevaban el nombre. Todos conocemos la serie de títulos protagonizados por el atleta británico Daley Thompson, o los (mediocres) Aspar G.P. Master o Emilio Butragueño Fútbol.

Entonces, ¿quién es este Geoff Capes, y qué deporte practica? Pues miren ustedes... el tal Capes es uno de esos mulos que se ganan la vida levantando coches, frenando helicópteros con los dientes, y en general, haciendo todo tipo de chorradas que impliquen el uso sobrehumano de sus músculos. En fin...

No sé qué grado de celebridad tendría el caballerete en otros países, pero desde luego, es curioso que fuera tal que se le acabara dedicando un juego. Ahora, que el producto era más bien... pestiño. El juego consiste en superar una serie de pruebas que requieren mucha fuerza física.

Hay que ver con lo que se entretienen algunos... Previamente, hemos de entrenar al mozalbete, bien de forma automática (el ordenador obtiene una cantidad más o menos aleatoria de energía), o bien "manualmente". Si escogemos esta alternativa, veremos a Geoff en un gimnasio, donde debe hacer alguna que otra barbaridad para ponerse a tono (cosas de la índole de doblar una barra de hierro y enderezarla después...).

El método para progresar en los entrenamientos es... ¿lo adivináis? ¡sí señor! ¡a base de machaque de teclas! ¡Joé, cómo odio eso! Y encima, no creáis que basta con una serie de pulsaciones más o menos rítmicas. No: hay que aporrear el teclado (o joystick, según), con una saña equiparable a la de los entrenamientos del Daley Thompson's Olympic Challenge -por cierto: MUY similares a los de este juego, salvando las inmensas distancias en los gráficos-. Conforme vayamos haciendo más ejercicios, conseguiremos más energía que, al final, habremos de repartir entre los músculos de Geoff. Esto es importante, porque algunas pruebas requerirán más potencia de ciertas partes del cuerpo que otras, y si nos da el flatillo, terminará el juego inevitablemente.

La primera prueba consiste en cargar una serie de barriles en una camioneta.


Para ello, Geoff debe descender por unas escaleras (a un ritmo pasmosamente lento... no sabía yo que eso de bajar los escalones era un ejercicio tan devastador), coger un tonel, volver a subir los peldaños, y soltarlo sobre el remolque. Y todo esto mientras un contador de tiempo va descendiendo.
 
¡Es mía! ¡La cuerda es mía!

La prueba no tiene ninguna historia; si has distribuido bien la energía entre los músculos, te sobrará tiempo para cargar dos barriles, y podrás pasar a la siguiente fase, mirando al tendido. Ahora: esa sí que pica. La segunda etapa, quiero decir. Consiste en el clásico jueguecito de tirar de la cuerda. Geoff lucha a brazo partido contra otro energúmeno de su mismo porte (o sea, con las dimensiones de, más o menos, un armario empotrao). El único control que tenemos en esta prueba es el de asignar más o menos energía a determinados músculos. Si lo hacemos correctamente, el señorito Capes arrastrará a su oponente. Si nos equivocamos, será él quien tire de nuestro intelectual protagonista. Ese no es el problema principal: lo más difícil es evitar que alguno de los músculos se quede sin energía, y en consecuencia, Geoff se disipe como la gaseosa, con lo que terminará la partida. Vaya; de hecho es TAN difícil que JAMÁS he conseguido pasar de este punto. Supongo que tampoco le he puesto nunca demasiado interés.

... y es que el juego no invita a ello. Geoff Capes Strongman Challenge es una chorradita, sin demasiado interés en prácticamente ninguno de sus apartados. Al menos resulta original...

 
 

Los personajes están medianamente bien hechos, pero los fondos, aunque en definición se quedan en correctitos, pierden muchísimo por la forma en la que han sido coloreados... ¡como a base de bloques! Y si no, mirad la sombrilla en la primera captura.

Las músicas deben de ser de lo más flojito que ha hecho el genial Rob Hubbard en toda su carrera. Supongo que se contagió de la mediocridad del juego. Aún así, son de lo más destacable. Los efectos de sonido no merecen demasiado la pena.

Una tontería de juego que, al menos, resultó bastante original. A mi nunca me ha parecido entretenido ni adictivo, pero... ¿quién sabe? igual a alguien le gusta.

* Original.
* La música. No es nada buena, pero en comparación con el resto del juego...
* Una chorrada.
* Difícil y poco interesante.