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A.C.E. (Air Combat Emulator)
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Supongo que todos sabréis que el C64 estaba especializado en los juegos de acción. Arcades, matamarcianos, y similares hierbas. La aceleración de sprites y el scroll por hardware, la música... la maquinita tenía todos los ingredientes para emular con bastante éxito a las recreativas que le eran contemporáneas.
Así que igual a alguno le llama la atención el hecho de que, quien esto teclea, fuera más bien poco aficionado a los videojuegos más frenéticos. Lo mío eran los títulos más reposados, más profundos... simuladores de vuelo, juegos de rol, aventuras... No, nunca le hice ascos a un buen arcade o shoot'em up, pero de entrada, no estaban entre mis géneros preferidos.
El problema era que nuestro pequeño Commodore no se llevaba especialmente
bien con los vectores. Y este era el tipo de gráficos que uno tenía que usar
si quería programar un simulador de vuelo medianamente realista.
Respecto a los roleros y similares, no había ningún problema... salvo el del
almacenamiento.
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La lógica aconsejaba que títulos semejantes se distribuyeran en disco. Y la inmensa mayoría de los españolitos propietarios de una breadbin, nos teníamos que conformar con la unidad de cintas, Datassette. La puñetera 1541 costaba tres riñones, una córnea, dos páncreas y cuarto y mitad de menudillo de añojo. No estaban las cosas en aquel entonces, por estos pagos, como para andar comprándola alegremente. Más bien no. |
Para terminar de redondear la faena, todos sabemos que el Commodore fue la máquina menos popular en España. Así que vuestro seguro servidor se tuvo que conformar con las migajas que podía encontrar aquí y allá. Vaya, vuestro seguro servidor, y la mayoría de la gente que conozco personalmente.
Ahora, estamos todos malacostumbradísimos por la asombrosa potencia de nuestros ordenador personales (más de un ingeniero de la NASA de aquella época habría querido para sí el más chusquero de los Pentium III que hoy, en muchos casos, crían polvo y virus sobre el escritorio de algún papá complaciente con hijos a medio camino entre los Hunos, los Zulúes y los Papajotes Rebanacuellos), pero durante la gloriosa era de los 8 bits, a los commodoreros aficionados a los simuladores de vuelo (que me consta que éramos más que... que... bueno, que yo solo) no nos importaba demasiado que aquellos profundos y complejos programas funcionaran a 2 frames por segundo. ¡Qué va! Se acababa uno habituando a ello y todo...
Sin embargo, las malas relaciones entre el cálculo vectorial y nuestro irascible C64, no se limitaban sólo al patético y solitario megahertzio que se las arreglaba como podía para animar al procesador 6510 (gracias, entre otras cosas, a la ayuda del SID y del VIC-II): tengo entendido que no era nada fácil programarlos. Aún así, grupos de valerosos, aguerridos, osados y audaces desarrolladores, lograron codificar maravillas como el Gunship y el Project Stealth Fighter.
En 1985, la gente de Cascade Games decidió tirar por la calle del medio. Supongo que querrían hacer un simulador de vuelo, pero más rápido, más violento, más "arcade" que lo usual en el género. Y claro, intentar armar una idea así con vectores, sería como tallar un avioncito de hormigón armado, y pretender ganar con él un concurso de aeromodelismo. ¿Solución? Bitmap.
¡Anda! Entonces, ¿este ACE es una especie de simulador de
vuelo con gráficos bitmap?
... a lo que yo tengo que contestar... pues sí. Es exactamente eso.
Fijaos qué breve, conciso, y sencillito.
| De ahí, digo yo, viene la "E" del acrónimo. "Emulator". Este es un "Emulador de Combate Aéreo". No un simulador. Un "emulador". Ya, ya, soy consciente de que escogieron esa palabra para que les quedara chachi el nombre del juego. Si no, se llamaría ACS, y sonaría a estornudo. | ![]() |
Pero, aún así, le va como anillo al dedo. Un "simulador", parece
entender uno, es un programa complejo. Es el típico juego que el aficionado a
los matamarcianos más rápidos y descerebrados, teme profundamente. En no pocos
casos, vienen acompañados de una plantilla con la miríada de teclas necesarias
para mover el invento, o un manual que parece un códice sixtino. ¡Argh!
Pero ¿y un emulador? Si obviamos lo que, felizmente, significa hoy en día para
los que andáis leyendo esto, ¿qué podemos entender por un emulador? Hombre,
en principio, son lo mismo, pero a mí me suena a "imitación". Más o
menos libre. Más o menos alegre. Más o menos viva-la-Pepa. O sea, que uno
puede extender los brazos, y corretear como un anormal haciendo
"brrrrrrrrrrrrrr", por la calle, y estará emulando-o-sea-imitando a
un avión.
... menuda gilipollez de argumento... ya me he pasado con el desvarío...
Bueno, pues eso. ACE es una especie de híbrido, muy conseguido, entre simulador
de vuelo, y matamarcianos. ¿Como el Skyfox,
decís? Hmmm... bueno, no. Aquel estaba más cerca del arcade. Este es un término
medio más certero.
Para empezar, hay bastantes más controles y teclitas que en los shoot'em up
típicos (o sea, en todos: precisamente, una de las cosas que menos me gustaban
de los juegos de este género, es que cualquiera de ellos podía considerarse
como "un ejemplar típico"). Y para seguir, están presentes muchos
de los elementos de los simuladores: los aterrizajes no son nada sencillos,
se nos da la posibilidad de jugar en verano, invierno, de noche o de día (aunque
en realidad, apenas se diferencian en algo más que en el color del fondo), y
¡sorpresa! ¡podemos repostar en vuelo! Y además, no os imagináis lo difícil
que puede llegar a ser. Lo que no me gusta es que te fuerzan a realizarlo cada
dos por tres. Nuestro caza devora queroseno a un ritmo absurdamente alto, y
dado que el puñetero avión-cisterna tiene la divertidísima y loable costumbre
de aparecer en la esquinita del mapa más alejada posible, en demasiadas ocasiones,
pasamos más tiempo volando hacia él y volviendo hacia la zona de combate, que
vapuleando a los malos.
Hablando de los combates: son frenéticos, rápidos, directos... olvidaos de aquello
de la adquisición de objetivos, determinar si están al alcance de nuestras armas,
no dar virajes bruscos para que el guiado por láser no falle... ¡naaaaa! Apunta,
dispara y a otra cosa.
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Simplísimos, pero muy rápidos. El escenario consta del suelo, que es de un color determinado, y el cielo, que es de otro. No veréis nunca líneas de costa, lagos, ni nada parecido... y los montes y otros accidentes geográficos o detalles similares (como arbolitos y objetivos en tierra), están dibujados con gráficos bitmap. |
O sea, que es como si no formaran parte del escenario, sino que fueran sprites que se deslizan sobre él. Vaya, en realidad SON sprites que se deslizan sobre él. El efecto, sin embargo, aunque poco realista, no está tan mal, y el juego es verdaderamente rápido.
Los enemigos y el avión-cisterna también están dibujados con este tipo de gráficos. O sea, que son muy veloces. Eso sí: cuadriculados a más no poder. Además, los bitmap no se prestan a mostrar cualquier perspectiva posible (los vectores sí: de ahí que se utilizaran en este tipo de juegos).
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No hay música, pero los efectos de sonido cumplen bastante bien, porque, además, están sazonados con una serie de voces digitalizadas que, vale, no es que sean de muy alta calidad, pero en aquel entonces era un detalle que siempre se agradecía. |
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Un entretenido híbrido entre matamarcianos y simulador de vuelo. Ni tan complicado como uno de éstos, ni tan simplón como uno de aquéllos. Combates rápidos y feroces, con bastantes detalles muy llamativos, como la posibilidad de repostar en pleno vuelo. |
| * Rápido y sencillo de manejar. * Voces digitalizadas. |
* El caza se traga el combustible a marchas forzadas. A veces, pasa uno más tiempo volando hacia el avión cisterna, que disparando a los enemigos. |