Airwolf
Género: Arcade Música: Mark Cooksey
Desarrollado por: Elite Año: 1985
Pincha aquí para ver la portada ampliada Pincha aquí para bajarte el juego Pincha aquí para bajarte el manual en inglés Pincha aquí para bajarte la música en formato SID ¡Bodrio!

No recuerdo muy bien la serie de televisión que, a mediados de los 80, y basada en una película, inspiró el videojuego que nos ocupa. 

En aquel entonces, estaban de moda las producciones (de cuarto de pelo) protagonizadas por asombrosos cacharros de avanzadísima tecnología. A los responsables de poner la pasta para el rodaje de turno, les debía de resultar bastante rentable, porque los cachivaches en cuestión, no eran sino modelos más o menos ordinarios de motos, coches o helicópteros, que no tenían más que pintar de negro, y decorar con un par de lucecitas horteras y un salpicadero feísimo lleno de conmutadores parpadeantes, numeritos inservibles y demás parafernalia más propia de cualquier feria de barriada, o de un juguete cutre de tómbola, que de un ingenio con una electrónica carísima. Acordaos del inefable Coche Fantástico, el Halcón Callejero o el Trueno Azul (bueno, este tenía bastante más enjundia: el chisme era todo un helicóptero Apache, aunque sospecho que el de la serie sería una mala copia). 

Es curioso: hoy en día ya no parecen llamar tanto la atención los vehículos rebosantes de gadgets increíbles de todo tipo. Quizás se debe a que a estas alturas ya estamos acostumbrados a manejar inventos que hace 20 años eran asombrosos. Recuerdo cómo los inevitables detractores de todo lo nuevo miraban con lupa y gesto torcido de desconfianza, a aquella revolución silenciosa del ordenador doméstico. Fue en aquel entonces cuando las casas españolas empezaron a llenarse de computadoras personales.

Y, lo dicho, no faltaban quiénes clamaban en contra de aquellos ingenios y aquella nueva "moda", esgrimiendo toda suerte de argumentos trasnochados.

Vamos, lo más creíble y realista del mundo...
A la vista de todos está lo poquísimo que ha contribuido la informática personal al progreso y la prosperidad de la gente. En fin. Cosas veredes. Y cosas dijeres, escribieres o tecleares, distrayéndote de cual debe ser tu más egregio, recto y noble cometer, o sea, ¡comentar el puñetero juego, cagontó! 
... perdón... sigamos...

Pues el caso es que en 1985, a Elite le dio por programar un curioso arcade con un nivel de dificultad estratosférico, protagonizado por el helicóptero de la susodicha serie de televisión, un artefacto, la verdad, bastante atractivo. 
Por cierto... luego, algunos ingleses se quejaban de la escasa originalidad de las licencias cinematográficas (o similares) de Ocean. Compraban los derechos del último éxito de Stallone, Schwarzenegger, y adláteres, decían, y se limitaban a vomitar un amasijo de bytes anodino, aburrido, monótono y sin el menor asomo de brillantez. Ya. 

Bueno, ¿y qué pretendían exactamente? ¿Algo como este Airwolf? O sea, obtener el permiso para programar un videojuego basado en una serie de éxito, y plasmar el argumento de la misma... dejando la cosa en el diseño del helicóptero, la música y el logotipo? Porque esto es lo único que hace que el profano pueda caer en la cuenta de que estamos ante una licencia. O sea, que si quitas al cachivache volador y lo sustituyes por... ¿qué sé yo? un héroe miembro de algún equipo de rescate, una rana mutante o algún otro desquicio mental comparable, y te olvidas de la tonadilla que suena una y otra vez durante las partidas, y del propio título del juego, podríamos estar ante cualquier otra cosa. 

... intento decir con semejante ristra de dislates, que en realidad, lo de las licencias, es una excusa para vender más. Lo que importa, es el juego en sí. Y he visto muchas licencias de Ocean infinitamente mejores que esta, de Elite.
... que tampoco es mala, eso sí.

Lo dicho: es muy llamativo el hecho de que el tal Neil A. Bate (el programador del juego) decidiera recrear las andanzas del piloto Stringfellow Hawke, veterano de Vietnam, a bordo de su carísimo helicóptero... sepultándolo en una caverna. ¿A quién se le podría haber ocurrido algo semejante, algo que tenía tan poco que ver con el argumento de la serie en sí, algo tan absurdo de antemano como meter a un helicóptero a través de una serie de angostos pasadizos subterráneos en una misión de rescate?... Pues al responsable del Fort Apocalypse, sin ir más lejos. 

Sí: el Fort Apocalypse. Un título sospechosamente similar a este, sólo que 3 años anterior y, si me permitís la apreciación, bastante mejor. También en éste, el objetivo es pilotar un helicóptero a través de una red de pasadizos en el subsuelo de vaya usted a saber qué asteroide dejado de la mano del Big Bang, en busca de prisioneros que liberar. Qué coincidencia, ¿eh?

Bueno, tampoco estoy quitándole mérito a este Airwolf... no todo, al menos.

A primera vista, está claro que los años no pasaban en balde para el C64, y el presente título es bastante más vistoso que aquella entrañable antigualla de Synapse Software. A segunda vista, se acabaron las buenas impresiones a favor del trabajo de mister Bate, en semejante comparativa.  

Sí: Airwolf es bastante rápido. Disfruta de un scroll muy suave, y nos obligará a recorrer pasadizos en los que encontraremos más de una trampa, y más de un mecanismo que nos harán rascarnos la cabeza... al menos por un ratito. Puzzles y acertijos al por menor, y en miniatura, pero que siempre son detalles de agradecer en juegos de este género... Desde luego... ¿a quién se le ocurre meter un helicóptero aquí?

... peeeeero... le pierde su dificultad endiablada.
De hecho, recuerdo que en su momento, para mí este era el juego más complicado que había visto nunca. Cómo sería la cosa que, el hermano de un antiguo amiguete mío, se lo compró junto con el Cauldron... y la mayoría de las veces que iba a su casa, preferíamos echar nuestras buenas partiditas al clásico de Palace, porque lo encontrábamos bastante más jugable...

Bueno, la verdad es que desde mi punto de vista actual, tampoco es para tanto. Vaya, que el Cauldron es sensiblemente más difícil. Supongo que, cuando contábamos con 12 añitos, no andábamos muy bien de coordinación motriz, y acabábamos golpeteando frenéticamente al deslumbrante Airwolf contra las paredes de la gruta, como si fuera un moscardón zumbando contra el cristal de una ventana. 

Y es que la inercia que experimenta el helicóptero, cómo rebota cuando roza algún muro, y sobre todo, su irritante tendencia a desplomarse en cuanto centramos el joystick, lo que nos obliga a estar permanentemente dándole toquecitos hacia arriba, para intentar mantener la altitud más o menos constante (en serio: llega a ser de lo más incómodo) contribuyen de un modo definitivo a cargarse la jugabilidad. Una pena, porque con un nivel de dificultad algo más razonable, Airwolf sería bastante interesante. 

Supongo que hasta su autor se dio cuenta de que se había pasado 14 billones de pueblos complicando el manejo del chisme, porque el objetivo final es rescatar a sólo CINCO científicos, y llevarlos a la pantalla inicial. Sólo CINCO. Imaginaos... 

 
 
Este amiguete mío del que os hablaba, siempre fue una mica fantasmón, la verdad. Lo digo porque, cuando su hermano mayor se hizo con el Airwolf y el Cauldron, vino hablándome maravillas las dos adquisiciones. Maravillas... que no aparecían por ningún lado en los juegos.

Vaya, tal y como me los pintaba, el Cauldron era una especie de divertidísima y asombrosa película de dibujos animados, que de haber sido contemporánea a la legendaria recreativa del Dragon's Lair, la habría dejado a la altura de los monigotes de SouthPark.

¿Y el Airwolf? ¡Mamma mía! Según él, ¡era el juego con los mejores gráficos del mundo! (una frase que aparece de lo más frecuentemente en mis fichas, si os fijáis... la verdad es que ha venido siendo una especie de mantra para los usuarios más desaforados, desde que el videojuego es videojuego). Y no señor. Nada de eso. Airwolf es agradable de ver, no hay duda. El movimiento es rápido, suave, y el scroll es magnífico. Pero pare usted de contar. 

Durante las partidas podemos escuchar el tema de la serie de televisión, una y otra vez, uuuna y ootra vez... es pegadizo, pero termina por hacerse repetitivo. Podemos jugar simultaneándolo con efectos de sonido funcionales, o apagarlo para dejar sólo éstos.

Airwolf es una especie de versión corregida, aumentada pero, ojo, no mejorada, del Fort Apocalypse. Gráficos agradables, scroll rápido... sería bastante más interesante si su nivel de dificultad no rozara la troposfera. La monda. 

* Buenos gráficos.
* Incluye puzzles interesantes.
* Tremendamente difícil.