Altered Beast
Género: Lucha Música: Martin Walker
Desarrollado por: Activision Año: 1989
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A veces, su seguro servidor, se comportaba como un commodorista (ojo a la terminación de la palabra) activo, convencido, drástico y hasta poco razonable. Quiero decir que, si tenía la posibilidad de conseguir una misma versión de un juego para C64 o Amiga (nótese la disyunción: sólo una de las dos), me quedaba con la de 8 bits. Sin dignarme a mirar la otra. 
Asumía, por supuesto, que la del hermanito mayor de nuestra inolvidable breadbox, tenía todas las papeletas para ser por lo menos una miaja mejor. Aunque fuera en el apartado técnico. Pero me daba lo mismo. Mi fidelidad al Commodore rozaba a veces la gilipollez más rotunda.

... pero no la alcanzaba, todos tranquilos: cuando la primera versión de un juego que circunstancialmente caía en mis manos, era la de Amiga, y era bastante superior a la del 64, no sólo no tenía el menor inconveniente en reconocerlo, sino que prácticamente olvidaba ésta, en favor de la del ordenador de 16 bits. Como me ocurrió con el Bloodwych, por ejemplo. 

Sin embargo, en ocasiones, incluso sin echar mano de esa subjetividad tan tontainas que padecía yo en aquel entonces, había que reconocer que más de un juego de Commodore superaba la versión supuestamente de más categoría. En serio: no es subjetividad pura y dura. Porque no sólo lo digo yo.

Vale, entonces, a lo mejor se trata de un montón de subjetividades que coinciden, ¿no? Ah. Pues entonces... ¿qué las distinguiría de la objetividad? ¿Eh? ¡Chúpate esa, Aristóteles!

Guantazos mitológicos A ver, a ver, sietemil setecientos monos... digoo... centrémonos: con mucha frecuencia, el C64 batía al todopoderoso Amiga. ¿Que cómo es posible, con semejante abismo técnico entre ambas máquinas? Pues porque la competición no se limitaba a los gráficos y el sonido. Sino a la jugabilidad. Y los nostálgicos que visitáis esta página, tendréis que convenir conmigo... ¿cuándo unos gráficos fabulosos han sido sinónimo de adicción?

Bueno, pues aunque no os lo creáis, la misma situación ocurría con muchas conversiones de recreativa. Los programadores se las arreglaban para, no sólo capturar la esencia del juego original, sino incluso superarla. 
Ahora mismo, me viene un ejemplo a la mente: el Firetrap

¿Este Altered Beast, decís? Ah, no, qué va. Es una adaptación bastante más que aceptable, pero no creo que esté por encima del original, en lo que a jugabilidad se refiere.

¿Que a qué viene semejante tostón de introducción entonces? 

... ¡Joé! ¡Parece mentira que no me conozcáis ya a estas alturas! ¡Pues a llenar espacio indiscriminadamente, por supuesto! :-D

Altered Beast es un conocido representante del género de los "beat'em up". Me niego a no traducir el palabro: juego de lucha, y santas pascuas.

Si no hago lo propio cuando me refiero a los "shoot'em ups", es porque, en ese caso, no se me ocurre una transcripción adecuada. ¿Matamarcianos? Hombre, no exactamente: los matamarcianos son esos de navecitas espaciales, y demás monsergas. ¿Y entonces, dónde meteríais al Commando? Bueno, ya me entendéis...

No proliferaron los juegos de lucha en el C64, precisamente. Y no solían ser especialmente buenos. Este, sin embargo, es una excepción. Entre otras cosas, porque se trata de una adaptación de lo más esmerada. Los programadores procuraron no dejarse atrás ni uno solo de los detalles de la recreativa, y la verdad es que hicieron un buen trabajo.

La cosa podría parecer la típica historieta de chica mona que se deja raptar por mago malo, (inevitablemente) feo y (difícilmente evitable) calvo, que se la lleva al más conveniente rincón mohoso y cochambroso, imaginen ustedes con qué poco honestos propósitos (serían mucho más honestos si el tipo fuera un guaperas de tres al cuarto, por descontado), de modo que sólo el héroe, (inevitablemente) macizo, de (difícilmente evitable) sonrisa colgate, flexiona sus músculos y acude al rescate de la damisela. 

Vale. Hasta ahora, la típica papanatada de relleno. ¿Y no hay nada nuevo? Pues el caso es que sí. 

¿Y si resulta que el papá de la criatura es el mismísimo Zeus, dios de los dioses? ¿Y si resulta que eso de su omnipotencia, omnisapiencia, omnisciencia y omnivorez ... erm... bueno, eso de sus poderes que todo lo abarcan, fuera una especie de panfleto propagandístico del Olimpo, y el viejo e irascible barbudo tuviera que contratar a algún matón para que hiciera el trabajo en su lugar?  No se lo tome usted a mal, pero... menuda cara de sapo tiene

¿Y si resulta que el matón no sólo es un matón... sino que está muerto? Vaya por Zeus, hombre.

Bueno, pues el todopoderoso-pero-menos, aún es capaz de apañárselas para revivir a un cadáver, no sólo como una montaña tambaleante de solomillo al borde de la putrefacción, sino como un mozalbete furibundo de fiera mirada, feroz rictus y fafefifofú-lo-que-queráis (lo digo por seguir escribiendo gilipolleces que empiecen con la "f"), capaz de merendarse él solito a las huestes del brujo malo.

... con un poco de ayuda, eso sí. La ayuda de su condición de "Bestia Alterada". Algo así como un conductor cualquiera, un día laborable como los demás, y en hora punta. Ya sabéis a qué me refiero. 

Resulta que nuestro héroe (o héroes, porque pueden participar dos, simultáneamente) tiene la habilidad de transformarse en una fiera corrupia, si recoge una serie de esferas de energía, que guardan sendos cancerberos luminosos. Me refiero a esos perros multicéfalos que vigilan las puertas del Infierno. Vale, vale, según La Divina Comedia, sólo hay uno, pero aquí aparecen a patadas... y precisamente tenemos que endiñarles una coz, para desintegrarlos, y para que dejen el chisporroteante orbe en su lugar. 

Cogedlo rápidamente, o se irá, levitando, por la parte superior de la pantalla.

Necesitáis tres de ellos para enfrentaros al maloso de fin de nivel. Precisamente, será el brujo, que adoptará la forma de una guarrería colosal. Y el muchacho tendrá toda la mala fe que queráis, pero hace gala de una deportividad envidiable: si cuando lleguemos hasta el punto en el que se alza ante nosotros, desafiante, extendiendo una mano al frente, no hemos asumido la forma de animalito iracundo, se sumergerá en la tierra, y nos dejará comenzar el nivel de nuevo, en busca de las esferas que nos faltan. Todo un detalle por su parte. 

¿Qué formas adoptan los héroes? Pues depende del nivel. En el primero, cada guerrero se transforma en una especie de hombre lobo poderosísimo.

En el segundo, en algo similar a un dragoncillo... de lo más chusquero. Hay que reconocerlo: casi es más juicioso enfrentarnos a la monstruosa mocarrada en la que se convierte el brujo al término de la fase, en forma humana, que revoloteando como un reptil alado patético. ¿Por qué? Pues porque su único ataque consiste en una descarga de electricidad de cortísimo alcance. En serio ¡cortísimo! Tan corto, que tenemos que pegarnos a los malos para hacerles algún daño, y con demasiada frecuencia, son ellos los que acaban propinándonos una rascadita a nosotros.

Supongo que ya lo habréis deducido del párrafo anterior... no, no he llegado nunca más lejos.

 
 
A primera vista, son cuadriculados. Y a segunda, casi tiene uno la tentación de llamarles "¡feos!", y quedarse tan ancho. Afortunadamente, conforme el juego avanza, la cosa va mejorando. El segundo nivel, por ejemplo, es bastante más vistoso.

Lo que me gusta de este apartado, es que los programadores no se dejaron nada de la recreativa en el tintero. Al menos, hasta donde he podido ver. Quiero decir que, con demasiada frecuencia, las adaptaciones de un arcade, eliminaban los malosos más grandes, espectaculares, o de comportamiento más difícilmente reproducible en una máquina de 8 bits. Pues no es el caso: hasta las babosidades más grandes hacen acto de presencia en esta conversión (como las enormes serpientes de la segunda fase). Y eso siempre es de agradecer.

Un tema musical que comienza de una forma bastante épica y contundente, y que no tarda en degenerar a una chorradita repetitiva y sin personalidad, y efectos de sonido que varían entre corrientes y buenos. Mucho ruido blanco, eso sí.

Altered Beast es una muy buena conversión de la recreativa. Es loable que los programadores se las arreglaran para capturar todos los detalles y personajes del juego original. Quizás eso les obligó a "cuadricular" los gráficos más de la cuenta.

De todos modos, sólo en ciertos momentos se columpian en la línea de la mediocridad, e incluso hay ocasiones en las que uno está casi a gusto mirándolos.

El desarrollo no es especialmente rápido (aunque no recuerdo que la recreativa lo fuera, tampoco), con un scroll suave que fluye lenta y contínuamente y la dificultad es adecuada... hasta que tienes que enfrentarte con el brujo al final de cada fase, claro.

* Una conversión estupenda. * Algunos gráficos son muy cuadriculados.
* Pero ¿para qué diablos sirve convertirse en la ridícula lagartija eléctrica en la segunda fase?