The Bard's Tale 2 - The Destiny Knight
Género: Rol Música: ¿Larry Holland?
Desarrollado por: Electronic Arts / Interplay Año: 1986
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Permitidme comenzar este comentario remozado, retocado, mejorado y actualizado, con un extracto del antiguo: 

"The Bard's Tale II lleva como subtítulo "El Caballero del Destino" (o en su versión original: "The Destiny Knight"). No me pregunten de qué va... me temo que no tengo la documentación. Aunque, como ocurre en el 99'99% de los RPGs (con un margen de error de más menos 0'01% ) seguramente se tratará de quitar de la circulación a un malo malosísimo con suficiente poder como para pasar a todo el reino a la parrilla."

Qué cosas. Acerté de pleno.

A lo mejor es que me pierde mi "devoción" (entiéndase dentro de un contexto muy particular, y con todos los matices habidos y por haber) a la serie Ultima, pero si hay algo de la saga Bard's Tale que nunca ha terminado de convencerme, aún reconociendo que los tres títulos que la integran son verdaderos clásicos, es que le faltaba un verdadero trasfondo. Una verdadera trama de juego de rol. Personalidad, vaya.

Richard Garriott y sus alegres "creadores de Mundos", hicieron justicia al ambicioso lema de su empresa, en 9 ocasiones, ni más ni menos (y eso, sin contar con la otra gran saga de Origin: Wing Commander; una auténtica epopeya espacial, que comenzó como un arcade de lo más espectacular, y terminó como un culebrón de sobremesa, pero con efectos especiales y protagonizado por malos de peluche y por un Mark Hamill, alias Luke Skywalker, fondongo, ojeroso, arrugado y abandonadito del todo por la Fuerza). El mundo que servía de escenario para las aventuras del Avatar, Britannia fue evolucionando y refinándose en cada entrega. Y aunque, vale, al principio la historieta nunca iba más allá de propinarle algún que otro capón al mago malísimo de rigor, a la serie nunca le faltó profundidad. 

Rodrigo Díaz de Vivar y un amiguete, paseando por el campo La trama fue aumentando en complejidad, e implicaba al jugador en una tierra que casi parecía viva, con ciudades devotas de un código de Siete Virtudes que conformaban toda una declaración de filosofía... de andar por casa y a modo de pastel de sobras recalentado en el microondas, pero en cualquier caso, bastante más profunda de lo que uno está acostumbrado a ver en el mundillo de los videojuegos.

Britain, la ciudad de la compasión... New Magincia, la de la humildad... por no hablar de los personajes que, a fuerza de aparecer una y otra vez en entregas consecutivas, conseguían que uno acabara encariñándose con ellos de un modo bastante similar al que emplean algunos autores de novelas de éxito para conseguir atrapar al lector en la vida de sus protagonistas. Shamino el explorador, Iolo el bardo, Dupre el caballero (que se comía y se bebía el manso cada vez que entraba en una taberna... jeje, por eso era de mis favoritos -ya sabéis; aquello de la empatía-). La definición de la personalidad del mundo de juego llegó hasta el punto especificarse la canción favorita del monarca, Lord British (y que por cierto, en muchos de los capítulos puede escucharse en determinados momentos; se titula "Stones", y la verdad es que es bastante bonita). 

Ah, pero... esta es la ficha del Bard's Tale 2, ¿no? Ejem *toses y carraspeos* Perdón. Sigamos.
Bien, pues como os decía antes de tener el manual del juego, y tras haberle dedicado poco más de media hora, estaba casi seguro de que el objetivo que nuestro grupo de avezados aventureros debía cumplir en este Destiny Knight, tendría que ver con mandar a la porra a algún archimalo peligrosísimo.

Pues toma castaña. Por toda la escuadra, que dirían algunos. Hay que mandar a la porra a un archimalo peligrosísimo. O archimago, para ser exactos. Este se conoce a lo largo y ancho de los feudos como Lagoth Zanta.  

Vaya por Dios. Otra vez el típico brujo chalao. ¡Y mira que no se cansan los guionistas de juegos del género! Perdonad que vuelva a la serie Ultima, pero en su cuarta entrega, subtitulada "The Quest of the Avatar", uno tenía que hacerse merecedor de ese código ético-caballeresco de las Siete Virtudes; ganárselas y predicarlas a lo largo y ancho del reino. Eso SÍ que es un argumento rolero épico y original. Cagontó. 

A lo que iba: al menos, en este Bard's Tale 2, se añade un elemento más a la caza del brujo descarriado. Y es que el muy taimado se ha hecho con el llamado Cetro del Destino, un archiperre embrujao, dotado con unos poderes asombrosos y ... erm... que te cagas, capaces de... uhm... bueno, vaya... de prodigios mil, de todas las formas, colores y sabores... ¡supercetro! ¡más cetro que nunca! (ahora también en supositorios). 3 guerreros desafían a nuestra cuadrilla de bestiajos... ¡pobres ingenuos!

Tengo entendido que el tal Zanta no puede hacer gran cosa con él... salvo evitar que caiga en buenas manos y termine procurándole la ruina. 

Bueno, pues en lugar de desintegrarlo convenientemente, o ponerlo a buen recaudo en la dimensión perpendicular (que no paralela) más incómoda, o guardado día y noche por una piara de dragones multicéfalos fanáticos, pantagruélicos, famélicos, cuadrúpedos e incluso esdrújulos (se veía venir la pavada, sí), no tiene otra ocurrencia que romperlo en siete trozos (y ya puestos... ¿por qué no en ciento veintitres mil cuatrocientos setenta y dos, exactamente?), que termina ubicando en sendas salas misteriosas, repartidas por todo el reino, y que sólo pueden ser superadas si el aventurero de turno resuelve una serie de acertijos. 

Cuando tengáis todos los trozos, debéis volver a forjarlos, para que el talismán recupere todo su poder. 

Bien... he dedicado la práctica totalidad de este comentario a hablaros sobre las excelencias de la serie Ultima, y a darle algún que otro caponcito a esta otra gran saga clásica de juegos de rol informatizados, por la simplicidad de sus historias... y aún no os he dicho nada sobre el Bard's Tale 2 en sí. Ya. Me he dado cuenta. Y es más: no pienso hacerlo. 
Resulta que la mecánica, interfaz de usuario, y otros detalles, son IDÉNTICOS a los del primer título de la trilogía, así que en lugar de volver a teclear poco más o menos lo mismo, os remito a la ficha pertinente. Decidle que vais de mi parte. 

 
 
Muy similares a los del juego original, aunque al menos en esta ocasión, los de los personajes han mejorado sensiblemente. Son más profesionales e inteligibles, y además, cuentan con algún que otro frame de animación.  
Otro tanto... también en este apartado se aprecia una cierta mejoría con respecto al juego original. Aún así, no basta para que, en mi opinión, se merezca el aprobado. Las cuatro tonadillas que pueden escucharse no le hacen ni cosquillas al SID, y los efectos de sonido, de nuevo, se limitan a pitiditos y chasquiditos más propios de un Speccy.   
Os confieso que he sido y sigo siendo un fan de la serie Ultima. Pero al César lo que es del César: la trilogía de Bard's Tale es toda una leyenda. Y además, merecidamente. No creo que tengan la profundidad de los nueve capítulos de la odisea de Origin, pero aún así, como juegos de rol son muy interesantes. 
* Lo mismo que para el Bard's Tale 1. * Idem, para lo negativo.