Guerrilla War
Género: Shoot'em up Música: Jonathan Dunn
Desarrollado por: Sentient Software / Imagine Año: 1988
Portada no disponible Pincha aquí para bajarte el juego Pincha aquí para bajarte la música en formato SID Pscheeee...

Este juego tenía un detalle de originalidad. Y no es el argumento (un heroico soldadito -que guarda cierto parecido con el Che Guevara, barbas y boina incluidas- debe adentrarse en las líneas enemigas y partirse los morros con todo su ejército para salvar a unos rehenes), ni el desarrollo (otro masacra-todo al estilo de Commando, o Ikari Warriors). No: es más bien un mecanismo de control (heredado de la máquina recreativa de la que se convirtió). Podemos manejar al peludo protagonista como en cualquier otro juego del género, es decir, de modo que apunte en el sentido en el que camina... o podemos rizar el rizo y complicar un poquito las cosas (más de lo que ya están), y manejar el avance del héroe por un lado, y el rifle por otro. ¿Que cómo es eso? Pues mediante un "modo de rotación". Os lo explicaré...

... digamos que el protagonista puede caminar en una dirección y, al mismo tiempo, apuntar hacia otra, de la misma manera en que un tanque puede avanzar mientras gira la torreta. Pues algo así, ¿lo entendéis?

¿Estáis esperando a alguien, chicos?
Como podéis imaginaros, la dificultad se dispara (aunque el mecanismo quizás tenga su dosis de interés, si eres uno de esos jugones profesionales a los que títulos tan exageradamente difíciles como este les parecen una chorrada). Claro que las cosas pueden suavizarse un poco si empleas un joystick (supongo que será eso: un joystick) llamado "Cheetah 125".

El juego permite seleccionarlo como método de control (además, claro de las clásicas opciones: joystick o teclado).
No me preguntéis qué boniatos en vinagre es eso del "Cheetah 125". En la vida he visto uno, aunque supongo que sería una especie de mando con algún tipo de dispositivo rotatorio (quizás una esfera como los ratones "Trackball", o algo parecido), que permite que nuestro barbudo guerrillero se gire a nuestro antojo, mientras balea a malosos a diestro y siniestro.

Y ya que hablo de los malosos... ¡mamma mía! No se andan con chiquitas, precisamente. Con mucha frecuencia, nos aguardan agazapados usando todo tipo de protecciones (sacos de arena, trincheras, etc...), lo que hace que quitarlos del medio sea todo un desafío.

Para colmo de males, en cuanto nos ventean, comienzan a disparar como locos (algunos se limitan a abrir fuego con sus rifles... pero otros nos lanzan desde granadas a cohetes), y dado que nuestro guerrillero no es que se mueva especialmente rápido, y que los escenarios suelen estar formados por caminos angostos llenos de obstáculos, simplemente tomar una trinchera ocupada por tres desarrapados esquizoides nos puede suponer una verdadera sangría de vidas.  ¿Quién conduce ese tanque? ¿David el gnomo?

Cuando los malos no se parapetan tras obstáculos (que, afortunadamente, podemos volar con granadas o empleando armas más destructivas que nuestro rifle, como bazookas o lanzallamas -algunos malos nos las dejan al morir- ... en realidad, hay muchos elementos del juego que son "destruibles"), se entretienen recorriendo los caminos, con frecuencia en grupos de tres, correteando codo con codo, y disparando con tal saña que es prácticamente imposible evitar que nos fulminen una vida.
Perdón: es IMPOSIBLE evitarlo, a no ser que te aprendas de memoria en qué lugares te asalta una pandilla de soldaditos histéricos, y sepas actuar en consecuencia.

Y cuando no nos topemos con soldados, nos las tendremos que ver con tanques (sorprendentemente pequeños, por cierto) que, por supuesto, son del todo inmunes a las balas. Sólo podremos destruirlos con explosivos o similares.

Al menos, pueden participar dos jugadores simultáneamente, lo que simplifica un poco la tarea. Es posible que, por ejemplo, uno de los dos distraiga a los defensores de una barricada, atrayendo el fuego hacia él (pero, obviamente, permaneciendo fuera de su alcance -nos ha jodido-), mientras el otro se les acerca furtiva y aviesamente por la retaguardia, y les sofríe sin piedad.

 
 

Los personajes están razonablemente bien realizados (además, son bastante grandes), pero los fondos son muy cuadriculados. ¿Y dónde se han visto tanques tan diminutos?

Las músicas, de Jonathan Dunn, son de lo mejor del juego, sin duda (y tampoco es que sean como para tirar cohetes, la verdad). Los efectos de sonido son simplemente correctos.

Un mata-mata sin demasiada originalidad, salvo un par de detalles. Además, es terriblemente difícil. No termina de enganchar. Desde luego, en su momento, pasó sin pena ni gloria.

* La música.
* Los personajes no están mal hechos.
* El detalle del "modo rotación".
* Escenarios muy cuadriculados.
* Dificilísimo.
* Poco adictivo, y menos original aún.