Intensity
Género: Arcade Música: Steve Turner
Desarrollado por: Graftgold / Firebird Año: 1988
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Los que leéis con cierta frecuencia estas reviews (por cierto: gracias), sabréis que a vuestro seguro servidor no le hacen especial gracia los matamarcianos (salvo excepciones, claro está). Sin embargo, hay un programador que sabía darles la personalidad que la inmensa mayoría no tienen (y es que en general, se parecen todos muchísimo). ¿A alguien le suena Andrew Braybrook? Era otro de esos jovenzuelos melenudos de enormes gafas, que se encorvaban delante de su Commodore, y hacían cosas como Alleykat, Uridium, o precisamente: Intensity.

Nuestra misión es recorrer una serie de estaciones espaciales bajo el asedio de formas de vida extraterrestre bastante destructivas (y no especialmente inteligentes: esta vez no vienen en naves de altísima tecnología, si no que son ellos, "físicamente", los que revolotean por las inmediaciones de las construcciones interplanetarias), y rescatar a los colonos que aún queden con vida.

Lo que está posado en la pista es el Drone, y a su derecha, junto a un marcianito, la Skimmer
Cada pantalla se desarrolla en una de esas estaciones, y para cumplir con los objetivos, contamos con un curioso vehículo llamado Skimmer (que significa algo así como "espumadera" -ya me dirán ustedes...-), y un transporte robótico conocido como Drone. La cosa es sencilla: controlar al Skimmer sobrevolando las plataformas, y pulsar fuego para que toque el suelo y marque el lugar al que debe dirigirse el Drone, que es quien se encarga de recoger a los supervivientes.

Éstos se representan como circulitos amarillos que salen de ciertas compuertas, y brujulean nerviosamente, tratando de acercarse al vehículo de rescate.

Mientras tanto, tendremos que utilizar la "batidora" (supongo que se llama así porque está rodeada de una serie de pequeñas esferas, que giran rápidamente, como las cuchillas de uno de esos trastos), para defender a los colonos indefensos, de los agresivos marcianitos.

Por cierto: éstos muestran todo un ciclo vital (que, si uno tiene paciencia, puede ver en la pantalla de presentación). En cierta etapa de sus existencias, flotan por encima de las estaciones. Después, parecen "solidificarse", caer a tierra, y dedicarse a saltar sobre las plataformas (haciéndoles muescas, arañazos y agujeros... este es un detalle muy original; el fondo no es estático, si no que algunos malosos pueden dañarlo -si os fijáis bien en la captura de abajo, en la parte derecha de la estructura principal, hay una muesca causada por uno de estos engendros-).

En cierto momento, si caen sobre un colono, se transforman en una especie de crisálidas (o como se diga) que palpitan mientras se van desarrollando. Finalmente, si concluyen esa fase, eclosiona el marcianito más destructivo de todos, con una forma que recuerda a una de esas estrellas de mar con los "brazos" alargados y curvados.

El principal peligro que encontraremos no será ese tipo de malo, si no la propia estructura de las estaciones.

Si, con el aturrullamiento de marcianitos por todas partes, colonos nerviosos y otras menudencias, pulsamos a destiempo el botón que hace que la Skimmer marque la zona a la que debe dirigirse el Drone, y hacemos que se pose sobre un obstáculo, la reduciremos a virutas. El mismo destino correrán ambos si chocan en pleno vuelo.
Esa "R" enorme es PASSSTAA... ¡a por ella! :-p

... y no hay que olvidar que los marcianitos, en algunas etapas de su ciclo vital, pueden ser bastante perjudiciales para el vehículo de transporte.

Cada vez que rescatemos a un colono, veremos cómo, de una marca con la forma de la letra griega épsilon, rodeada de lo que parecen simbolizar rayos (en la captura de arriba, está en la plataforma cuadrada de la parte inferior izquierda), surge disparada una "R" flotante. Bueno, pues se trata de una unidad de dinero. Y nos harán falta para comprar mejores Skimmers o Drones. Veréis: cada vez que finalizamos una pantalla, se nos ofrece la posibilidad de adquirir vehículos más potentes (y más caros, evidentemente). No es sólo una frivolité: si perdemos uno de ellos en una fase, aquí podremos recuperarlo, simplemente "encargando" otro (y es que, en realidad, no nos lo dan hasta haber terminado una fase más). Así, podemos tratar de alargar la partida, ya que sólo contamos, al principio, con 3 Skimmers y 3 Drones, y si perdemos todas las unidades de alguno de los dos, se terminó la historia.

Cuando hayamos rescatado un número suficiente de colonitos histéricos, el símbolo que os describí antes (el del "épsilon", vaya), se iluminará con muchos colorines, y podremos terminar el nivel, simplemente, dirigiendo hacia él la Skimmer, y haciendo que se pose en su superficie.

 
 

Simples, pero muy efectivos. Los colores empleados en las estaciones transmiten una sensación bastante lograda de "metal".

Fantástico. Hay un tema musical muy en la línea de Steve Turner (reponsable de la música de los otros títulos de Andrew Braybrook), es decir, muy "futurista", aunque, hay que decirlo, en la versión SID que tienes en esta página, hay un pequeño defecto, y la percusión no se reproduce correctamente. Los efectos son magníficos. 

Rápido, adictivo, con más "personalidad" que un matamarcianos ordinario, y técnicamente impecable. El típico trabajo del señor Braybrook ¿Algún pero? ... que es un poco raro.

* Los gráficos de las estaciones.
* Los efectos de sonido.
* Algo extraño de la vida.