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Prowler
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Seguro que a más de uno este Prowler le recuerda, a primera vista, a un verdadero
clásico del C64: el Skyfox. ¿Similitudes?
Cantidad. Fijaos:
- El argumento nos pone a los mandos de un helicóptero, batallando contra
huestes invasoras alienígenas. (Vale, vale, en el Skyfox pilotamos un caza
futurista, pero salvo ese detalle, en este aspecto los dos títulos son
prácticamente idénticos).
- Los malosos, pese a venir desde el quinto pino cósmico, utilizan máquinas de
guerra sorprendentemente parecidas a las de nuestro planeta, incluyendo tanques
y cazas (¡anda, como en el Skyfox!). Claro, que de algún modo tenían que
hacer constar su condición de extraterrestres, y ¿qué mejor forma que
sobrevolar el paisaje con un par de enormes naves nodriza? ... (¡anda, como en
el Skyfox!).
- El escenario se mueve en 3D, pero consigue cierta agilidad y velocidad,
gracias al empleo de gráficos bitmap (nada de vectores)... (¡anda, como en el
Skyfox!)
- Podemos escoger una serie de misiones, en las que nos enfrentaremos a tanques,
cazas, y/o naves nodriza. En función de la dificultad, encontraremos unos,
otros, o todos a la vez... (¡anda, como en el Skyfox!).
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Ahora vienen las diferencias: - En Prowler pilotamos un helicóptero ultramoderno (sí, pero nadie lo diría prestando atención a los efectos de sonido. Yo no oigo el rumor de unas aspas cortando el aire, si no el bufido de un motor a reacción). |
- No hay dos "escenarios" diferentes en función de si hemos de batallar contra tanques y contra aviones.
Quiero decir que, en el Skyfox, si peleábamos contra objetivos terrestres, sobrevolaríamos la zona a baja altitud, mientras que los combates contra otros aviones, se producían por encima de una capa de nubes, en el cielo abierto. En el Prowler no: todos los malosos nos aparecerán en un rango de alturas bastante limitado. De todos modos da lo mismo, porque si hay algo que no está nada conseguido en este juego, es la sensación de ascender o descender. Parece que siempre nos movemos a la misma distancia del suelo; no importa si estamos rozando la estratosfera, o recogiendo caracolitos con el tren de aterrizaje.
- Aquí no tenemos que defender ningún sistema de instalaciones en tierra que suministren recursos de todo tipo a nuestras fuerzas. O sea, que para encontrar algún elemento de estrategia, hay que buscar con lupa.
- Técnicamente, es mucho menos meritorio que el título de Electronic Arts porque, si bien está suficientemente trabajado, es dos años posterior.
Vale, pero ¿de qué va todo este tinglado?
Pues, para que os hagáis una idea, es como una especie de matamarcianos en 3D,
con ciertos elementos de simulador de vuelo. Por ejemplo, para ascender o descender,
hemos de incrementar o disminuir la propulsión vertical, de un modo que recuerda
mucho al empleado en el Gunship (uno
de los mejores simuladores de helicóptero para C64, si no el mejor, lo que me
hace pensar que ese detalle es bastante fiel a la realidad; vamos ¡digo yo!
¡no he tenido la suerte de pilotar uno de estos chismes!).
El resto de controles es bastante sencillo, y se centra principalmente en
selección de objetivos y lanzamiento de misiles (hay de cuatro tipos
distintos), o disparar el cañón.
| Las capturas son engañosas: un panel de mandos
relativamente detallado y una perspectiva del mundo exterior que no
parece, a primera vista al menos, que esté del todo mal conseguida, os
pueden llevar a creer que lo que más pesa en este Prowler, es el
componente de simulador. Pues no. |
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Y lo curioso es que, aunque el manejo de nuestro helicóptero recuerda bastante al que cabría esperar en un juego perteneciente a ese género, los malos se comportan como si se hubieran escapado del matamarcianos más histérico del Universo. No tenéis más que ver la velocidad a la que se desplazan los tanques, dando vueltas como locos en torno a nuestro helicóptero y disparándonos como verdaderos posesos. No exagero en absoluto. Los tipos cruzan ante nuestra cabina, de punta a punta de la pantalla, en cuestión de uno o dos segundos. Vamos, que Carlos Sainz es una ingenua abuelita a bordo de su cachivache de los años 30, en comparación con estos energúmenos.
Y si así se mueven los tanques, imagino que os podéis hacer una idea de lo que os espera cuando os tengáis que enfrentar a los cazas. La dificultad es absurda.
No se puede decir tampoco que haya una gran sensación de velocidad o altitud, como ya os he comentado. De no ser por un par de nubecillas pixeladas y alguna que otra roca que despunta en el suelo verde (y que por alguna extraña razón, nos otorgan 25 puntos si las destruimos), uno tendría la sensación de que el helicóptero pasa todo el tiempo, fijo en el mismo lugar.
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La cabina y el mundo exterior son, sin duda, lo mejor del juego. Y tampoco es decir mucho, vaya. El paisaje está compuesto por un horizonte verde y un cielo perpetua y opresivamente negro (ya podían haber pintado algún que otro puntito blanco, simulando las estrellas) contra el que se recortan algunos pequeños montes semitransparentes. |
Cuando todo está quietecito, uno tiene la impresión de encontrarse ante un
simulador técnicamente más que decente. El problema aparece cuando las cosas
se ponen en marcha, la sensación de "tridimensionalidad" desaparece
y los malos se precipitan contra nuestro helicóptero a velocidades absurdas.
Aunque tanques, cazas, nubes y demás elementos móviles, resultan muy pixelados,
el efecto de agrandamiento y empequeñecimiento conforme nos acercamos a ellos,
o nos alejamos de ellos, es de lo mejor del juego.
La presentación, por cierto, es demasiado austera: un par de pantallas de texto
puro y duro, utilizando la fuente estándar del C64 y con un par de gráficos
bitmaps de malosos, para rellenar.
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No hay música y los efectos se reducen al rugido del motor (que, insisto, a mi me suena más al de un caza a reacción que al de un helicóptero) y poco más. Está bastante bien, creo yo, pero uno termina aburriéndose de escucharlo, sin mucha más variedad en este apartado que alguna explosioncilla ocasional. |
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Otra de esas mezcolanzas de géneros que tanto se prodigaron en la época del C64 y que, en una aplastante mayoría, no daban especialmente buenos resultados. Prowler es una especie de intento de imitar al Skyfox, pero me temo que, pese a que no está nada mal en el aspecto técnico, a los de Mastertronic les salió el tiro por la culata en esta ocasión. |
| * La cabina y el efecto de "acercamiento" a los personajes móviles del juego. | * Los malos se mueven a velocidades exorbitantes. * Demasiado difícil (precisamente, por lo de arriba). |