Portada de 720º

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

720º

GéneroDeportes ( skate )
Desarrollado porU.S. Gold
MúsicaBen Daglish
Año1987
Veredicto originalPscheee…
Valoración6/ 10
Gráficos
7
Sonido
5

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

¿Os habéis dado cuenta de que la mayoría de los taraos que se dedican a practicar un deporte de riesgo, son ciudadanos de un país próspero? Los inventores de la mayoría de las barbaridades con las que uno puede jugarse el pellejo libre y gratuitamente (quiero decir: de un modo frívolo, no sin pagar -porque a veces, encima, hay que soltar pasta por la experiencia-), son los norteamericanos. No es muy frecuente ver a un habitante de Kuala-Lumpur saltando con los pies atados a una goma elástica, desde lo alto de un puente sobre un desfiladero pavoroso. Bueno, en realidad, no es frecuente ver a un habitante de Kuala-Lumpur. A secas.

¿Niñatos aburridos, a los que le sobra la pasta, y que no saben qué hacer para pasar el rato? Bueno... algo así. Aunque yo no sería tan duro. 

No creo que el buscar emociones fuertes artificialmente sea algo propio de pijos ociosos... más bien, del Ser Humano. Claro, no todos somos unos aventureros en potencia, y algunos estamos más a gusto con las pantuflas y el pijama, despanzurrados en un sofá viendo Los Simpsons, que rodando incontroladamente, terrorífica ladera abajo. Pero quien tiene sus necesidades básicas sobradamente cubiertas... a veces se aburre.  

Hay gente a la que le gusta eso de los subidones de adrenalina. Se ve que la condenada hormona es adictiva, porque luego repiten, o intentan aumentar la dosis. Aquello del "más difícil todavía"... o para un profano (de los de pantuflas, pijama y sofá -como yo-), "más gilipollas todavía".

Como aterrices mal, te partes la crisma... No me entendáis mal: igual un día me da por hacer "puenting", y le tomo gusto a la cosa. El asunto es que no creo que me dé. 
Bueno, pues quizás esto explica por qué la mayoría de los practicantes de "deportes extremos" vienen de países prósperos. Especialmente, de los USA. 

En otros lugares, uno está bastante ocupado apañándoselas para escapar de las zarpas del dictadorzuelo de turno, como para encima andarse con mariconadas sobre un patinete decorado con colores estridentes.

Personalmente, no acabo de entender qué tiene de interesante jugarse el pellejo de una forma tan superficial. Como aquello de los alpinistas: sufrir como posesos para alcanzar la cima de una montaña... y luego, bajarla de nuevo. Si todavía te estuviera esperando Valeria Mazza en la cumbre... pero no: mucho hielo, mucho frío, y si acaso, algún yeti peludo en celo (de los que se restriegan con tu pierna, o usan las cortinas, como dice el anuncio de la radio).

No lo entiendo ahora... pero solía entenderlo. Antes. Cuando era joven, con pelo, y demás...

A mí también me gustaba lanzarme a tumba abierta con mi bici por alguna pendiente pedregosa. Y más de una vez me di un guarrazo soberano, y llegué a mi casa hecho un cromo, para susto de mis mayores. Y me daba lo mismo: no me arredraba, y en cuanto estaba de nuevo en condiciones de pedalear, ¡otra vez rampa para abajo!

Ahora, me he vuelto demasiado comodón. O será que me he hecho mayor. Algo así. El caso es que me he vuelto un urbanita tranquilón. Qué le vamos a hacer.

Así que, es posible que con la mente puesta en usuarios como yo, los de U.S. Gold decidieron adaptar una recreativa bastante célebre en su tiempo, a los ordenadores personales de la época: 720º. El título le viene de una de las maniobras más difíciles del skate, (según he leído, claro; no vayáis a creer que he practicado jamás semejante deporte... ah, que no lo creíais, ¿no?), es decir, saltar y dar dos vueltas completas en el aire. Es decir: 720 grados. 

El juego no tiene objetivo ni final definido. Al menos, que yo sepa. La cosa consiste simplemente en patinar por los alrededores de una especie de parque habilitado para los salvajes como nuestro protagonista, con sus estanques, sus rampas, sus macarras brincando como marionetas desmadejadas, al ritmo infernal de algun estruendoso grupo de trash metal... ese tipo de histerias (sí: histerias, no historias) a las que tan aficionados son ciertos jóvenes. (¡Madre mía! ¡Qué carroza sueno!).

Podemos distraernos dando algún que otro saltito, con cabriola aérea incluida, para conseguir más puntuación, mientras patinamos por la zona, con un ojo puesto en el indicador de tiempo.

Hay gente a la que le gusta eso de los subidones de adrenalina. Se ve que la condenada hormona es adictiva, porque luego repiten, o intentan aumentar la dosis. Aquello del "más difícil todavía"... o para un profano (de los de pantuflas, pijama y sofá -como yo-), "más gilipollas todavía".

La única escapatoria es refugiarnos en algunas de las pruebas de habilidad que encontraremos repartidas por el escenario. Pero, claro, sólo se abren cuando alcanzamos cierta puntuación. Mientras tanto, permanecerán cerradas a cal y canto. Las calles de Villa Deporte Radiká :P

Y ¿qué pruebas son estas? 
Pues...

- Slalom: tenemos que pasar entre parejas de banderitas en el suelo de una pista que se retuerce sobre una laguna.

- Downhill: se trata de un descenso rompecuellos a través de una serie de pendientes inclinadísimas. 

- Ramp: echadle un vistazo a la primera captura. Hemos de utilizar esas dos rampas para tomar impulso, y luego, tratar de ganar puntos a base de girar en el aire. Algo parecido al Half-Pipe del California Games

- Jump: ahora, la cosa consiste saltar sobre estanques, cogiendo carrerilla y brincando en el momento justo y en el punto justo. Tratad de seguir siempre las pequeñas flechitas negras dibujadas sobre la pista. 

Cuanto mejor lo hagamos en una de estas pruebas, más posibilidades tendremos de obtener una medalla. Y todas nos dan una buena pasta, que nos servirá para comprar mejor equipamiento: un monopatín menos chusquero que la roñosa tabla con ruedas con la que empezamos, rodilleras de más calidad, un casco que por lo menos aguante el abrumador peso de una hojita de adelfa llevada por la suave brisa otoñal... ese tipo de cosas.

Y no es un detalle estético, qué va: cuanto mejor sea nuestro equipo, más rápido podremos patinar, más lejos podremos saltar, y más fácil será no esmorrarnos al volver a tomar tierra. Es decir, que lo mejor es intentar enfrentarse primero a las pruebas más sencillas (Slalom y Ramp), conseguir dinero, y comprar chismes de más calidad, antes de afrontar las más complicadas.

Tened en cuenta que cuando participamos en una, se cierra hasta que alcancemos un nivel más alto de habilidad. O lo que es lo mismo: hasta que tengamos mejor equipación. 

Lo mejor

* Entretenido.

Lo peor

* Bastante difícil (al menos, al principio).
* La música es desquiciante.
* Se acaba haciendo monótono.