Portada de Arcana

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Arcana

GéneroAventura
Desarrollado porNew Generation Software
MúsicaGeoff Sumner
Año1986
Veredicto originalMola
Valoración8/ 10
Gráficos
8
Sonido
7

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Así, a bote pronto, sin saber nada de este juego, uno le echa una ojeada a las capturas y estoy seguro de que pensará que estamos ante otra de las aventuras que Ultimate lanzó exclusivamente para el C64... con una salvedad: el protagonista no es un estirado inglés bigotudo llamado Sir Arthur Pendragon, sino un jovenzuelo hechicero que corretea a través de los pasadizos y estancias del castillo que sirve de escenario. Obviando ese detalle, la ambientación, los gráficos, la interfaz y hasta el sonido, parecen sacados de alguna secuela (o "precuela") de los inefables Entombed, Blackwyche y compañía.

Pero el caso es que no. Supongo que la gente de New Generation Software (que, no sé, pero por lo conocido del nombre, me da la impresión de que debía de tratarse de una empresa con sede en el salón comedor de la casa de algún adolescente rebozado de acné) eran admiradores de las andanzas del bigotudo Sir británico, y sus coqueteos con lo sobrenatural. O eso, o es que simplemente, se subieron al carro de los éxitos de Ultimate, y decidieron sacar un juego que se pareciera mucho a la saga que se inició con el mítico The Staff of Karnath, quizás con la intención de que sirviera de placebo, más o menos consciente, para los que nunca pudieron echarle el guante a este legendario título. Como yo, precisamente.

Espera, que ya verás qué risa cuando te churrusque la escoba La diferencia más importante entre este Arcana, y cualquiera de los cuatro juegos protagonizados por maese Pendragon, es la atmósfera. En el caso que nos ocupa, está ciertamente trabajada, sí (o al menos, bastante más de lo usual). Pero, no nos engañemos, la forma de contar el argumento, y sobre todo, ese toque de misterio siniestro y ultraterreno que, ya desde el manual de instrucciones, la gente de Ultimate iba creando, aquí no aparece por ningún lado. 

La historia es la típica ñoñería de magos, hechizos y zarandajas comparables que parece haber sido compuesta a base de rellenar los campos en blanco, de un formulario genérico que podría titularse "Hágase usted su propio cuento de brujas y castillos encantados".
 
El protagonista se llama Baludar, por lo visto. En fin. No me gusta cómo suena. Me quedo con "Sir Arthur Pendragon".  ¿Baludar? Hmmm... está a medio camino entre el nombre en húngaro de alguna cochinada, y alguna enfermedad tropical. Esto es lo de menos, claro que sí, pero ya, de entrada, comienza pegándole una coz a la ambientación. Y ya os digo, es la principal diferencia entre este juego y los de Ultimate. 

Y resulta que el muchachito, enviado de los Elfos Brillantes (lo que faltaba... ¡elfitos brillantes! más mariquita, imposible) tiene como misión adentrarse en las tinieblas del castillo Arcana (que, a juzgar por la portada del juego, tiene un parecido más que sospechoso con el de Neuschwanstein... ¿que qué tiene de especial? Pues no sé a vosotros, pero a mí me parece más de cuentecito de hadas que de épica historia sazonada con una buena cantidad de aviesas y retorcidas monstruosidades reptando a través de tétricos corredores de piedra), donde el pérfido rey Valarequil (otro nombre capullesco, que recuerda más bien al de un sedante o antidepresivo a granel y sin receta... no, si a la hora de inventar nombres-de-mundo-fantástico, nadie como Tolkien, está claro. Ya no quedan héroes con nombres como Boromir o Aragorn, o doncellas llamadas Galadriel o Arwen) cuenta los segundos que quedan para que el Sol desaparezca bajo el horizonte, y surja la Luna de la Siembra (por lo que dicen las instrucciones, es el Equinoccio de Otoño). En ese instante, podrá acceder a los negros secretos del Dark Clavicle, el libro de magia más devastador y poderoso jamás conocido.

Vale. Ahora, se conoce que el libraco en cuestión, está custodiado por siete demonios capaces de poner en órbita geoestacionaria a un rinoceronte, a base de pedorretas. La única forma que tiene Baludar de hacerse con él, es encontrar sendos talismanes, para protegerse de los guardianes del Dark Clavicle y, cuando tenga acceso a él, reducirlo a virutas embrujás.    

Baludar puede lanzar chisporroteantes y relucientes proyectiles mágicos para defenderse de los contrahechos y malolientes cocos que moran en las entrañas de Arcana.

A algunos, los destruirá. A otros, los desviará, o detendrá momentáneamente. Y tampoco faltan los que se ríen a fauces batientes de los patéticos esbozos de magia ofensiva, del melenudo y escuchimizado enviado de los elfitos brillantes, de colorines, dulzones, resplandecientes, y recubiertos de azucar glacé y compota de membrillo con miel. Argh.  Como te descuides, te afeitan en seco...

Precisamente, como ocurre con la saga de mister Pendragon, los enemigos vulnerables a nuestros ataques, son precisamente los que habitan los corredores del castillo. Sí, exactamente igual que en cualquiera de las aventuras del flemático investigador mostachudo, la esencia del juego está en una serie de habitaciones, pobladas por extrañas criaturas, encantamientos de lo más dañinos, y enigmas diversos (sin olvidar alguna que otra estancia, en la que nos será posible reponer nuestra energía -y menos mal, porque descenderá a marchas forzadas, os lo aseguro-). Estas habitaciones están conectadas por un laberinto de pasadizos que tendremos que recorrer con mucha frecuencia. Y precisamente, mientras avanzamos a través de ellos, se nos echarán encima animalitos voladores recalcitrantes y furibundos, para incordiarnos un poco. A más de uno le vendrán a la mente los moscardones, escorpiones y momias del Entombed, o las arpías y el inolvidable y marchoso pulpo flotante del Blackwyche.

Sé que hay bastantes commodoreros a los que nunca les hizo demasiada gracia la serie de aventuras que Ultimate lanzó sólo para nuestra maquinita. Sin embargo, yo no sólo no me encuentro entre ellos, sino que me encantan esos juegos. No os voy a negar que siempre eché de menos algún que otro título más protagonizado por el inefable Sir Arthur. Sólo cuatro, me supieron a poco. Así que, si os pasa lo mismo que a mí, podéis utilizar este Arcana, como una especie de sustituto o placebo. No es lo mismo, claro, pero aún así, os garantizo que da el pego bastante bien. 

Lo mejor

* Buenos gráficos.
* La ambientación.

Lo peor

* Muuy difícil.