Portada de Flight Path 737

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Flight Path 737

GéneroSimulador de vuelo
Desarrollado porAnirog / Anco
MúsicaDavid Dunn
Año1984
Veredicto originalPscheee…
Valoración5/ 10
Gráficos
3
Sonido
5

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Esta es una auténtica pieza de museo. Si eres un fanático de los simuladores de vuelo, por lo menos te provocará una sonrisa, por su ingenuidad. Debe de ser uno de los títulos más antiguos del género y, la verdad, eso se nota en el apartado técnico.
Llama la atención cómo los programadores consiguieron exprimir al C64 a lo largo de su historia. Desde este Flight Path 737, hasta maravillas como Fighter Bomber, o F-14 Tomcat.

En este juego, pilotamos un avión de pasajeros Boeing 737 (es que, la verdad, con el desarrollo que sigue, tan "encorsetado", no tendría sentido que fuera un simulador de caza de combate), con un recorrido de lo más sencillo: despegar de un aeropuerto, sobrevolar una cadena montañosa, y aterrizar en una pista al otro lado. No esperéis ver gráficos vectoriales, otros aviones en vuelo... ni siquiera esperéis que el horizonte "se incline" cuando nuestro avión vire. No: Flight Path 737 es el colmo de la simplicidad.

Piloto a torre... pido permiso para repintar las líneas de la pista... La única variedad la pone el nivel de dificultad, elegible al principio, de 1 (el más fácil, claro), a 6. En función de éste, la cadena montañosa será más o menos alta, la pista en la que hemos de tomar tierra será más o menos larga, se nos permitirá un aterrizaje más o menos suave, y podrán o no aparecer vientos cruzados y hasta incendios en el avión.

Pero no creáis que es pan comido... incluso en el nivel 1, aterrizar el 737 es toda una odisea.

Por supuesto, por muchos años que tenga un título del género, el ramillete de teclitas de control y paneles extraños está presente aunque, claro, en este caso, bastante más reducido que en otros. En realidad, sólo disponemos de lo esencial, como aumentar o disminuir la velocidad (de 10 en 10, o de 20 en 20 -así de brusco, sí-), subir o bajar los "flaps" y tren de aterrizaje, etc. Es relativamente intuitivo, y si tienes cierta experiencia en el género, es posible poner el Boeing en el aire con un poco de paciencia.

Cuando metemos la pata, el juego termina bruscamente (a veces es bastante fastidioso), y un mensaje en pantalla te informa de la razón del fracaso de la misión. Y creedme: es de lo más fácil meter la pata. A veces, absurdamente fácil. Si, durante el despegue, se te ocurre recoger el tren de aterrizaje antes de superar los 300 pies de altura: casque. Si en algún momento tu velocidad cae por debajo de los 175 nudos, y no llevas los "flaps" extendidos: casque. Etcétera...

El escenario es absolutamente estático. Sólo veremos moverse las líneas blancas del centro de la pista de despegue (no sabía yo que se parecían tanto a las de cualquier carretera comarcal de cuarto de pelo ;-p), la pista de aterrizaje acercándose, y el horizonte y la cordillera "subir" y "bajar". No importa si tratas de que el 737 cabecee a un lado o a otro, o intentes algún descenso vertiginoso. Nunca verás más suelo o más cielo del programado, ni observarás que la línea del horizonte se inclina. Todo esto contribuye a crear una sensación de "encorsetamiento" bastante fuerte. Al final, lo que controlas sobre todo es la velocidad y los alerones. El resto del juego es casi secundario, y apenas miras la pequeña ventana que muestra el mundo exterior. Lo cierto es que pasas la mayor parte del tiempo observando el esquemático panel de control.

Despegar y alcanzar la altitud suficiente como para sobrevolar la cordillera de turno, es algo bastante sencillo. En cuanto aprendes la secuencia de pasos a dar, se convierte en algo casi mecánico. Sin embargo, el aterrizaje es harina de otro costal. Y es que, con una mecánica tan encajonada y unos controles tan ágiles y rápidos como los de una grúa de la construcción, uno tiene la impresión de estar pilotando el Hindemburg. Esto es lo más bonito del juego... ya me dirán ustedes...

Aterrizar es MUY complicado. (De hecho, creo recordar que sólo lo logré una o dos veces en mis tiempos). Además, mantener el avión dentro del rango de velocidad adecuado, es a veces un quebradero de cabeza.

Perdón; rectifico: es SIEMPRE un quebradero de cabeza. Dado que la velocidad se incrementa o decrementa "a golpes", y que cuando el 737 asciende o desciende, tiende a frenarse o acelerarse, según, mantenerlo dentro del rango correspondiente se reduce a fijarnos en el velocímetro e ir tocando a intervalos casi regulares la tecla de rigor.

A ver si me explico: si estamos descendiendo, el avión acelerará. Hemos de darle toques cíclicos a una de las dos teclas para aminorar (F5 o F7), para tratar de que se mantenga dentro del rango de velocidad adecuado. Si nos pasamos, la estructura no lo soportará. Y si nos quedamos cortos, entrará en barrena.

No sé si os dais cuenta de la diferencia de este método con respecto a otros títulos, en los que no se controla la velocidad del avión, si no el empuje de los motores (algo bastante más razonable, creo yo).

Creo que podéis ver lo simples que son los gráficos. La cabina está en modo texto, y en la pequeña ventana que da al exterior, apenas se ve más que el suelo y el cielo. Lo más bonito es la cadena montañosa (poco más que una imagen estática, en realidad); eso sí: bien dibujada.

El sonido es muy corriente. La música, de David Dunn, está dentro de lo normalito para la época, y los efectos se reducen únicamente al bufido de los motores, que por cierto, es crítico, ya que en función de lo agudo o grave que suene, podemos tener una idea de la velocidad a la que vamos, de modo que en ocasiones, cuando no podemos tener los ojos pegados al velocímetro, es vital escuchar la frecuencia del ruido de los motores.

Conclusión: Flight Path 737 es un simulador de vuelo prehistórico. Es tan estático que casi parece conversacional. Además, es terriblemente difícil, pero ¿qué demonios? por puritita nostalgia, me apetece aprobarlo. :-)

Lo mejor

* Una verdadera pieza de museo.

Lo peor

* Muy "encajonado"; casi como si fuera una aventura conversacional.
* La simplicidad de los gráficos.
* Dificilísimo.