Portada de Green Beret

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Green Beret

GéneroArcade
Desarrollado porImagine
MúsicaMartin Galway
Año1986
Veredicto originalMola
Valoración7/ 10
Gráficos
7
Sonido
7

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

En mi opinión, la era dorada de los 8 bits alcanzó su culmen entre 1985 y 1987. De 1988 a 1990 comenzó un lento declive, aunque se siguieron lanzando algunos juegos fantásticos.

Sin embargo, insisto, fue en esos tres años en los que el Commodore 64 y sus contemporáneos, reinaron sin que nada les hiciera sombra.

Y precisamente, son los juegos de esa época, los que más solemos recordar los commodoreros como auténticos clásicos. Seguramente la sensación de nostalgia con títulos más recientes es bastante menor.

Además, en el caso concreto del C64, durante esa etapa, estaba a un nivel que, en cierto modo, podía compararse con el de las recreativas de la época. Más colores que el Speccy y más suavidad en el scroll y el movimiento de los sprites que el CPC. Y por supuesto, mejor sonido que cualquier otra máquina de 8 bits del momento. Así que, en principio, nuestra "breadbox" era el cacharro ideal para hacer buenas conversiones de recreativas. Y a fe que se hizo más de una. He aquí un estupendo ejemplo.

¡El comité de bienvenida! ¡Y yo con esta boina! Green Beret es un arcade clásico, casi, casi legendario. Comparable a otros como el mismísimo Ghosts'n Goblins.
Está protagonizado por un agresivo boina verde (que, curiosamente, va uniformado de gris... y digo yo ¿qué les costaría cambiarle el color al sprite?) que se lleva por delante, él solito, y armado sólo con un cuchillo y una mala leche impresionante, a todo el ejército soviético.

Sí... eran los tiempos en los que la Guerra Fría estaba en su apogeo. ¿Recordáis? Ronald Reagan por un lado, Margaret Thatcher por el mismo, Andropov y después Chernenko en el bando de la hoz y el martillo... proliferaban como hongos las películas / juegos / historias en general, en las que el Mundo Libre se enfrentaba al terror nuclear Soviet, que tenía a medio planeta en el punto de mira de sus misiles nucleares... supongo que no vendía tanto el admitir que la otra mitad estaba en el de los americanos...

Bueno, pues a lo que iba: nuestro bravo y valeroso soldadito, defensor a ultranza y golpe de machete de los purísimos valores del Mundo Occidental, se afana en dar lecciones de democracia, ayudado por lanzallamas, bazookas y otras herramientas afines, a hordas de malosos, en su intento por llegar hasta donde retienen a un grupo de prisioneros.

Os podéis imaginar la mecánica del juego: saltar, correr, esquivar malos, acuchillar, agujerear, chamuscar, y en general, hacer pupa al prójimo. ¡Y no veáis lo divertido que es!

En realidad, Green Beret es el clásico arcade con scroll horizontal, y enemigo gordo (o muchos chiquititos) de fin de nivel.
Entre los malos que nos atacarán, destacan por su número los soldaditos de a pie, vestidos de azul, y cargando con un arma automática que, en ocasiones, disparan repentinamente (casi nunca te da tiempo a reaccionar). Pero no son los únicos, claro... hay malos que esgrimen lanzacohetes, operan morteros, nos atacan en paracaídas, o incluso unos que corren hacia nosotros y nos propinan una patada con salto que ríase usté de las de Bruce Lee.

¿Y tenemos que frenar a todas estas piaras de energúmenos, locos por hacer picadillo de héroe del Mundo Libre a nuestro aguerrido boina verde, armados únicamente con un cuchillo?


Nooo... tranquilos todos. Con frecuencia, nos toparemos con un soldadito vestido de blanco (como el que aparece en la captura de la derecha) que, al caer fulminado por nuestros mamporros, fogonazos o bombazos, dejará un arma especial. En el primer nivel, por ejemplo, se trata de un lanzallamas. En el segundo, un bazooka, y en el tercero, varias granadas.
-¿Dónde está el malecón del puerto? -¡Malecón lo selá su padle! (jeje... sí, muy malo)

La ventaja de estas armas con respecto al machete, es que cuando se disparan, eliminan a todo malo que pillen por delante. Además, pueden limpiar el suelo de minas (no es raro encontrarnos con alguna que otra). Claro que no todo van a ser ventajas, y estas armas especiales sólo pueden utilizarse un número muy limitado de veces (3 ó 4).

Los escenarios que hemos de atravesar son una base de misiles, un puerto, un puente y, por fin, el campo de prisioneros.
Como suele ser habitual en los juegos del género, conforme vamos avanzando, la cosa se complica y aparecen enemigos más variados, mejor equipados, y con más posibilidad de reducir al boina verde a alpiste.

Lo mejor

* Una buena conversión.
* Muy adictivo.

Lo peor

* Difícil con ganas.