Portada de Hard Drivin'

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Hard Drivin'

GéneroCarreras
Desarrollado porDomark / Tengen
MúsicaDave Lowe
Año1989
Veredicto originalCoñazo
Valoración2/ 10
Gráficos
3
Sonido
2

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

Bueno... admito que no soy del todo objetivo con este juego. Creo que merece la puntuación más baja de las más de 240 fichas que llevo tecleadas ya... pero con un poco más de objetividad, reconozco que en vez de un 2, se merecería... un 3.

Señoras y señores, ¡vaya ASCO de juego! ¡Deplorable! ¡Lamentable! Si por sí solo ya es uno de los títulos más abominables, deleznables, y hasta desagradables que jamás se han perpetrado para un inocente Commodore 64 (¡mira que llenarle la memoria de semejante diarrea de bits!), aún lo es más si tenemos en cuenta que es una conversión de una recreativa simplemente fabulosa. Me encantaba el Hard Drivin' original, en el que hacíamos las veces de pilotos de pruebas, arriesgando el pellejo a bordo de un reluciente Ferrari, con el que recorríamos un circuito lleno de obstáculos traicioneros, saltos, "loops"... una maravilla. La conducción era bastante realista (la máquina tenía hasta pedales y volante, lo cual, en aquel entonces, era bastante original), y todos los que la hemos visto, recordamos las espectaculares secuencias de repetición a cámara lenta de los porrazos que nos dábamos.

¿Es un ladrillo con faros? ¿Es una caja de cartón autopropulsada? Así que muchos de nosotros, ingenuos, esperábamos como agua de Mayo una conversión para nuestras maquinitas caseras. Cuando me enteré de que por fin se iba a lanzar la versión de Commodore 64, di saltos de alegría (en sentido figurado, claro, no vayáis a creer...). Estaba incluso dispuesto a obviar el hecho de que los responsables de la adaptación eran los (más bien ineptos) programadores de Tengen.

Y cuando llegó a mis manos (para más inri, encima me lo compré original)... ¡mamma mia! Posiblemente, la mayor desilusión que un juego de Commodore me ha dado en la vida.

Vale: está claro que el C64 no podía mover polígonos con la soltura de una recreativa. Bueno...
Está claro también, que el chip SID era fantástico, pero que 64 Kbytes de RAM no daban como para almacenar un montón de samples digitales. Pase...

Pero ¡diablos! ¿¿Esto?? Y mira que tampoco empieza demasiado mal la cosa (lo que contribuye a que la decepción sea aún más brusca y gorda).

Se muestra un dibujito de presentación que no está mal, junto con una música más que correcta, de Dave Lowe (aunque los más observadores, a esas alturas ya se habrían dado cuenta de que el tema en cuestión es prácticamente IDÉNTICO al de otro juego de carreras -sólo que infinitamente mejor-, el Power Drift, compuesto por el mismo músico... Hmmm... ¿desidia? ¿falta de tiempo? ¿de interés?... malas vibraciones...). 

Escogemos las opciones: cambio de marchas manual o automático, y pista de velocidad, o de pruebas. Nos disponemos a hacer el salvaje con nuestro Ferrari y... nos encontramos con un paisaje AMARILLO y FEO.

Un coche (eso nos sugiere la imaginación) se desliza lentamente hacia nosotros, y pasa rozándonos por la derecha (obviamente... el juego es inglés). ¡Qué horror! ¡Qué desastre!

Y peor aún: intentamos movernos y en ningún momento se percibe la menor sensación de aceleración o velocidad. El manejo del coche y su interacción con el exterior es absolutamente irreal. La carretera parece hecha de alguna sustancia resbaladiza hasta lo imposible, de modo que el menor toque del joystick, hace que el coche derrape fuera de control (emitiendo, además, un chirrido de lo más desagradable... incluso más molesto que el ruido, casi insufrible, del motor). Sólo intentar ajustarte al carril izquierdo es una odisea. Te expones a darte de morros contra cualquier coche que venga en dirección contraria... ¡sí, sí! ¡aunque en realidad estés intentando alejarte de él!

Mientras circules en línea recta, todo irá (más o menos) bien... pero reza por no toparte con ninguna curva porque, en serio, es toda una proeza tratar de tomarla; no importa a qué velocidad vayas. ¿Y los obstáculos? ¿El puente abierto o el rizo en el asfalto? Pues aunque los dos están presentes, tratar de superarlos no da ni por asomo la más remota sensación de tridimensionalidad, velocidad, o peligro. ¡Qué asco, insisto! No me estrellaría contra esa casa... ni aunque lo intentara...

En su conjunto, Hard Drivin' da la impresión de ser una auténtica TOMADURA DE PELO. Mirad: soy informático, y como tal, entre otras cosas, soy programador. Sé lo que costaba programar un juego antiguamente (y hoy en día, ya ni os lo imagináis). Tiendo a defender a los programadores, hasta donde considero razonable... pero ESTO... ¿¡ESTO!? ¡Es como para denunciarles, vaya! ¡Y que haya primos que pagaran por él! ... Esteee... como yo...

Lo mejor

* Absolutamente nada. Ni siquiera puedo destacar la música porque, insisto, no es original.

Lo peor

* Gráficos penosos.
* Sonido desagradable.
* Prácticamente injugable.
* La peor conversión de recreativa de toda la historia del C64.