FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
Powerdrift

Material
COMENTARIO ORIGINAL
La review
Corría el año 1989, y las recreativas tenían ya una potencia tal, que
dejaban tamañito a cualquier ordenador personal del mundo (y eso incluía a los
de 16 bits). Sega había lanzado un curioso juego de carreras, entre lo
divertido y lo gamberro, en el que un grupo de macarras competían a bordo de
agresivos descapotables y a lo largo de circuitos imposibles, con subidas,
bajadas, curvas en alto que no desmerecerían en ninguna montaña rusa y unos
gráficos rápidos y grandes... así que cuando Activision aseguró que iba a
convertirlo para C64, casi todo el mundo se echó las manos a la cabeza.
"¡Eso es imposible!", debieron de exclamar. Seguramente, más de uno
se temió lo peor: que el resultado sería un bodrio infumable de la ralea del
Hard Drivin' (siempre lo pongo como
paradigma de la conversión horrorosa... ¡pero es que se lo merece, el puñetero!).
Admito que si yo hubiera conocido la maquinita en cuestión, seguramente
también me habría unido al coro de pesimistas... y ¿sabéis? ... me habría
equivocado, como todos ellos.
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Porque Powerdrift es una conversión magnífica. Demuestra mi teoría de que muchos de los juegos que se lanzaron en los 90 daban la impresión de haber sido desarrollados para que tuvieran, a propósito, el nivel de calidad más bajo posible. Cuando algún buen programador se empeñaba en exprimir el C64, lo conseguía. Y he aquí la prueba. |
Sobre todo, seamos conscientes de que estamos hablando de una diferencia de hardware tan tremenda, entre el Commodore y la recreativa original, como la que existe entre un 386 y un Pentium IV, por ejemplo. Así que la cosa aún adquiere más mérito.
En Powerdrift tenemos un total de 12 personajes a nuestra disposición. Hay de todo. Desde una monada de niña pija que responde al nombre de Emily, hasta un skinhead llamado Jason, que tiene una cara de masticar tornillos para desayunar que no puede con ella. La elección de uno u otro no influirá para nada en el desarrollo del juego. Simplemente, hará que nuestros rivales por los tres primeros puestos sean diferentes. Ese es precisamente nuestro objetivo: quedar entre los tres primeros, en cada una de las 5 carreras de que se compone la competición que elijamos. Y hay otras tantas, lo que nos da un total de 25 circuitos distintos. No está nada mal, si tenemos en cuenta que el juego carga de una sola vez. Es más: sinceramente, no me explico cómo pudieron meter este Powerdrift en 64 K, del tirón.
Los gráficos, los detalles... en general, la impresión que transmite el juego es muy cercana a los títulos de carrera de "última generación" para el C64, como el Out Run Europa, o el Turbo Out Run; con la diferencia de que esos SÍ que son multicarga.
Imagino que no tengo que explicaros qué es lo que tenéis que hacer,
¿verdad? ¡Pues correr como alma que lleva el diablo, por supuesto! Las principales diferencias de este juego con otros del mismo género, están en
los personajes y los trazados de las pistas. Ya os he comentado que los pilotos
no son precisamente muy ortodoxos. Es más: son unos cafres. Resulta bastante
cómico ver cómo se "saludan" cuando se adelantan. Los cortes de
manga y otros gestos poco caballerosos están a la orden del día.
De hecho, si tenéis tiempo, echad un fugaz vistazo de vez en cuando a los
muñequitos que se alinean en la parte superior de la pantalla. Muestran el
orden en el que los personajes están disputando la carrera actual. El que va en
cabeza aparecerá en la parte izquierda de la fila y, el que controlemos
nosotros, se resaltará por un recuadro punteado. Pues bien: con frecuencia, esos dibujos gesticulan agresivamente. Alzan los
puños, sacan una mano extendiendo el dedito corazón, o el índice y el
meñique. Reconozco que a mi me hace gracia, jejejeje...
| Respecto a los circuitos: no sólo veremos curvas y más curvas (tanto más peliagudas cuanto más avanzados estemos dentro de las cinco carreras que componen la competición que hayamos elegido), sino que, con mucha frecuencia, observaremos cómo la carretera se eleva hacia el cielo, sin ningún tipo de protección por los lados. | ![]() |
Para que nos entendamos, es como si condujéramos por una montaña rusa. De ese modo, si se nos va el coche, no sólo nos saldremos de la calzada, sino que nos pegaremos la morrada padre.
Como os he comentado, para poder continuar en el juego, hemos de quedar entre los tres primeros en cada carrera. Esto le da mucha emoción al juego, especialmente porque aunque los rezagados van como 60 km/h más despacio que nosotros (para variar, e insisto: ¡qué rabia me da eso! es decir, que aunque corren más que nuestro bólido cuando circulamos con la marcha corta, en cuanto metamos la larga los dejaremos clavados), decía que aunque los rezagados son sensiblemente más lentos que nosotros, los primeros de la clasificación, con frecuencia corren bastante más. Su velocidad máxima es inferior a la nuestra, pero los tíos se manejan en las curvas que da gloria verles, de modo que batallar por el primer puesto con alguno de los macarras de la piara, en los circuitos más complicados y retorcidos, es verdaderamente intenso.
Más que eso: ¡es terriblemente difícil! En los primeros circuitos de cada competición, no hay demasiadas curvas y casi ninguna es muy cerrada, de manera que podemos usar las rectas para poner tierra de por medio y prácticamente de principio a fin, estaremos en la cabeza del pelotón. Sin embargo, a partir de la tercera pista, las cosas se complican sobremanera. De hecho, llegan a rozar lo frustrante. Yo incluso diría que el programa modifica sus rutinas de colisión, porque si es más que complicado chocar contra otro corredor en los primeros circuitos (a veces, uno tiene la impresión de que, directamente, ha pasado a través de algún competidor), en los más avanzados basta con que les roces en un pixel para salir dando vueltas como loco.
↑ Lo mejor
* El humor gamberro que destila.
* Una conversión con muchísimo mérito.



