FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
Jabato

Material
COMENTARIO ORIGINAL
La review
Señoras y señores, niños y niñas, mutantes en general... tengo el placer de presentarles, en rigurosa primicia, y junto con Bovirtual y Karnevi... (redoble de tambores) ¡la versión para C64 del Jabato! (¡chaaaaaaan!).
Después de muchos meses vagabundeando por la Red, tratando de recomponer mi
colección original de juegos, he conseguido contribuir con mi granito de arena.
¡Y no veáis cómo me alegro! Por fin he podido convertir dos de mis cintas a
formato emulable... bueno, al menos en el momento de escribir esta ficha, claro.
Podéis estar seguros de que vendrán muchas más.
La primera en caer fue esta curiosa aventura conversacional y, la segunda, uno
de los clones más raros del mítico Donkey
Kong y que, al menos hasta donde yo sé, no había quien encontrara en Internet:
Crazy Kong, de Supersoft.
La verdad es que como juego en sí, tampoco tiene mucho interés esta versión de Commodore de uno de los programas que desarrolló Aventuras Dinamic... a fin de cuentas, es prácticamente idéntica a la de Speccy...
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¡Qué manía tenían algunos programadores españoles a la hora de convertir títulos de este género para nuestra breadbox! Quienes no conozcan ninguna aventura conversacional de C64, pura y dura, que le echen un vistazo al Lancelot, por ejemplo... la verdad es que sólo se trata de una pieza de coleccionista, por decirlo así. |
La filial valenciana de nuestra compañía más universal de los 80, fue
responsable de varios lanzamientos que elevaban el listón de la calidad de
juegos conversacionales anteriores, que (admitámoslo) no estaba demasiado alto.
Las primeras aventuras de texto producidas en España eran, al menos en sus
versiones para Commodore, más bien flojitas. El texto no es que fuera todo lo
elegante o agradable de leer que resulta exigible al género sino que, con
frecuencia, se metían patazos espectaculares, incluyendo alguna que otra falta
de ortografía.
Es más: hasta se utilizaba el juego de caracteres que nuestra maquinita traía
por defecto, y que todos recordamos porque, entre otras cosas, estaba formado
por letras grandes (además, todas en mayúsculas) y, por supuesto, ni vocales
acentuadas, ni "eñes". Creo que eso no contribuía a que el jugador
se llevara una buena primera impresión del programa en cuestión. ¡Coñe!
¡Pero si poner la fuente base en minúsculas era tan fácil como incluir un
sencillo "POKE" al principio del programa!
Afortunadamente, Aventuras Dinamic irrumpió en el mundillo haciendo gala de bastante profesionalidad. Y eso se notaba en la mejora de las descripciones de las situaciones en sus juegos que, al menos, ya contaba con una fuente propia (bastante agradable a la vista y además, en castellano).
Y ahora... ¿de qué va esto de Jabato? Pues mirad... no se puede decir que un
servidor sea un experto en "comics" (aunque cuando era chico los leía
a pares; especialmente, los de Mortadelo y Filemón... ¡Francisco Ibáñez es un
genio!), así que tengo que deciros que aunque no sé quién diantres es Jabato,
no pienso que sea una creación original de Aventuras Dinamic... más bien me
suena a una especie de Capitán Trueno, a la romana... (o sea, rebozao y frito,
jejeje... ejem... *tos*) aunque no recuerdo haber visto ninguna historieta protagonizada
por él.
El héroe en cuestión es un valeroso hispano (no, no tiene nada que ver con
cierta película sobre cierto militar proscrito en tiempos del Imperio Romano,
interpretada por cierto chulainas neozelandés) que comienza la aventura preso
en una cárcel de la Ciudad Eterna.
Según las instrucciones, el juego se divide en varias partes, con un objetivo
final: rescatar a la amada de Jabato, Claudia, a punto de ser sacrificada por
una fanática secta egipcia... vamos, cito al manual del juego porque nunca he
llegado tan lejos. ¡Y es que Jabato es difícil con ganas! Aunque tiene un
vocabulario bastante extenso, y un parser (que es la parte del programa
que se encarga de reconocer las órdenes que teclea el usuario) relativamente
potente (al menos lo era para una aventura programada en España), al juego le
pierden los detalles.
| ¿Que a qué me refiero? Pues que (cuidadín, aquí viene una pista importante... si no quieres que se te fastidie esa parte de la aventura, sáltate el párrafo) para atravesar un cuarto de guardias al comienzo de la historia, hemos de dejarlos dormidos como leños, echando un somnífero en sus cervezas. | ![]() |
Los polvillos en cuestión se encuentran dentro de una petaca que hallaremos
en una de las celdas de la prisión en la que estamos, pero si escribes "EXAMINAR
PETACA", el programa responderá simplemente con algo así como "Es
muy amplia. Puedes meter dos cosas dentro". El tema es que para encontrar
la droga de marras, tienes que teclear: "EXAMINAR DENTRO
DE PETACA". Creo que las aventuras de texto ya resultaban a veces suficientemente
frustrantes (a causa de la puñetera "búsqueda del sinónimo"), como
para que algunos programadores anduvieran con mariconadas como esa.
Y ya que hablo de las instrucciones: estoy rotundamente en desacuerdo con ellas
cuando aseguran que los laberintos son "la pesadilla de los novatos y el
goce de los veteranos". Pues no sé qué entenderán los responsables del
manual por un veterano en esto de los juegos conversacionales, pero yo en mis
tiempos me tragué muchíisimos de ellos y, personalmente, siempre ABORRECÍ los
laberintos. Me gustan los problemas de lógica, pero NO los que se resuelven
por ensayo y error, o séase, una mezcla de chiripa y desesperación.
Y no lo digo porque sí: a los cinco minutos de empezar, ya nos meteremos en
uno de esos odiosos lugares.
Afortunadamente, con ciertos enigmas, podremos conseguir la ayuda de algunos personajes (y esto no era frecuente en las aventuras conversacionales de aquel entonces), especialmente de los dos "secundarios" de la historia: Fideo, el bardo (sospechosamente parecido al Asurancetúrix de las historias de Astérix), y Taurus, el guerrero (sooospechosamente parecido al Goliath de las andanzas del Capitán Trueno).
↑ Lo mejor
* La interacción con los personajes.
* Texto relativamente bien trabajado, y con juego caracteres en castellano.
* El sentido del humor.
↓ Lo peor
* En ocasiones, es ridículamente difícil.
* Los gráficos son clavaditos a los de la versión de Speccy.



