Portada de Mad Mix Game

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Mad Mix Game

GéneroArcade
Desarrollado porTopo Soft
MúsicaGominolas
Año1988
Veredicto originalMola
Valoración8/ 10
Gráficos
6
Sonido
7

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

He aquí la prueba de que en España, cuando se quería, se programaba bien el C64.

Este es uno de los juegos más originales y divertidos desarrollados en nuestro país. Se trata de una especie de giro de tuerca al arcade clásico por antonomasia; el "abuelito" de todos ellos: el Pac-Man (o "Comecocos", para los amiguetes). Ya sabéis: el objetivo principal es limpiar cada pantalla de bolitas. Nuestro monstruillo color yema se las va zampando todas, mientras trata de evitar a los fantasmones que merodean por los alrededores. Esta es la idea original... pero añadidle ahora un montón de niveles distintos, la posibilidad de que nuestro personaje se transforme en una nave espacial que parece sacada de cualquier matamarcianos, hipopótamo o excavadora, entre otras cosas, y algún que otro extra más, y obtendréis el Mad Mix Game. Ya os lo dije: originalidad no le falta.

El primer nivel es, obviamente, el más sencillo y menos sorpresas ofrece. Es como para ir abriendo boca... en realidad está inspirado en el Comecocos original.

Aquí hay mucho fantasmón suelto... Nos encontraremos con los inevitables cocos (en la captura de la izquierda los tenéis rodeando al protagonista con cara de tener intenciones poco decorosas) y alguna que otra casilla de las que vuelven temporalmente invulnerable al bichejo protagonista, y le dan la posibilidad de zamparse a los fantasmones. 

Pero no creáis que el juego es un "Pac-Man" más. Hay muchas novedades originales, como...

- Bolitas que sólo se pueden comer en un sentido; están "flotando" sobre casillas en las que hay una flecha dibujada. Esa flecha indica, precisamente, el sentido en el que el Comecocos debe tragárselas.

- Transformación en hipopótamo: sí, sí, como leéis... cuando pasamos sobre una de estas casillas, el protagonista se transforma en uno de estos animales, y corretea por todo el nivel, persiguiendo a los fantasmones, que intentan escapar con cara de pánico (abajo tenéis una captura de ese momento). Si pisoteamos a uno de ellos, conseguiremos lo mismo que si nos lo ventilamos bajo los efectos de una de las casillas que le convierten a uno en "Supercomecocos", es decir, coco al cuerno, y más puntos en el bote. La diferencia es que mientras permanezcamos en ese estado, no podremos comer las bolitas del nivel.

- Transformación en nave espacial: si entramos en una especie de pista de aterrizaje que encontraremos en algunos niveles (aparece por primera vez en el segundo), por cualquiera de sus dos extremos, el Comecocos se convertirá en un cacharro muy parecido a los que han protagonizado más de un matamarcianos clásico. Podremos movernos a derecha e izquierda, y disparar a los fantasmas que pasen por delante. En el momento que la nave se salga de la pista, recuperaremos nuestra forma original.

Pero eso no es todo: ya os digo, en niveles sucesivos nos toparemos con más elementos curiosos, y algún que otro personaje nuevo. Uno de los más irritantes, por cierto, es la Mariquita Ponedora... erm... el nombre se refiere a ese pequeño insectillo con un caparazón rojo salpicado de motas negras... no, lo digo para evitar según qué malas interpretaciones ;-p
Bueno, pues el bicho en cuestión, se dedica a recorrer el nivel, y a reponer las bolas de lugares por los que ya habíamos pasado, emitiendo una musiquilla divertidísima (¡en serio!) que parece decir que, vaya, ¡que se está cachondeando de nosotros!

La Mariquita en sí es inofensiva, pero también puede sucumbir ante cualquiera de las transformaciones del Comecocos.

Este no es el único personaje nuevo. Además, hay una especie de monstruosidad obesa que, si no recuerdo mal, se llamaba algo así como "Pelmazoso", "Pelmacoco", o "Plastacoco", o "Coñazococo", y que se dedica a pasear por el nivel en cuestión, y a pisotear las bolitas, con lo que logra hundirlas en el suelo, y dejarlas fuera de nuestro alcance.

La única solución en ese caso, es convertirnos en excavadora (en realidad, lo que sucede es que al Comecocos se le transforma la boca en una enorme pala), pasando por la casilla de rigor (y que, obviamente, siempre estará presente en el nivel en el que aparezca un Pelmacoco de estos), para poder sacar las bolas aplastadas.

Afortunadamente, este tipo de transformación es indefinida. Cuando pasamos por el recuadro de la excavadora, en su lugar aparece el icono del Comecocos normal, de modo que para recuperar nuestra forma original, sólo hemos de volver a pasar por el mismo punto. ¡Grroarr! ¡Venid aquí, muchachooos!

¿Más cosas? ¡Pues sí, sí que las hay!

Os cuento dos más: si os fijáis en la captura de arriba veréis, en la esquina superior derecha, una especie de portalón que tiene una forma que recuerda a la de una "L" vista desde arriba. Bueno, pues estos chismes se tumban a un lado o a otro. Sólo se puede pasar a través de ellos cuando avanzamos por el lado en el que están las bisagras. Entonces, se inclinarán, y quedarán formando una pared que impedirá pasar a nadie más. Es un método estupendo para escapar de los cocos cuando nos persiguen. 

Y otra cosa más: en el tercer nivel (que es precisamente el de la ilustración de arriba), aparece por primera vez una especie de pista muy parecida a la que se utiliza en el primero para convertir al Comecocos en nave espacial. Esta tiene un efecto parecido, sólo que el objeto en el que se transforma el protagonista es una especie de tanqueta, y además, no podemos controlarla, si no que avanza rápidamente en un solo sentido (como sugieren las flechas que están dibujadas en su superficie), de modo que damos una sola pasada, alcanzamos el extremo opuesto, y volvemos a la forma original.

Supongo que ya os imagináis que con tal cantidad de ideas originales y la variedad de niveles del juego, tenéis entretenimiento para rato...

Lo mejor

* Original y muy, muy entretenido.

Lo peor

* Quizás algunos niveles parezcan un poco recargados.