Portada de Saboteur 2 - Avenging Angel

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Saboteur 2 - Avenging Angel

GéneroArcade
Desarrollado porDurell
MúsicaNo tiene
Año1987
Veredicto originalMola
Valoración7/ 10
Gráficos
5
Sonido
2

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

El éxito que cosechó el Saboteur, uno de los títulos emblemáticos de Speccy, llevó a Durell a lanzar su segunda parte. No sé hasta qué punto gustó a los propietarios del legendario "teclitas de goma", pero por lo que yo sé, para los commodoreros pasó sin más pena, ni más gloria, que la entrega original. Otra conversión directa, con gráficos prácticamente calcados de los de la versión de Spectrum, y cuatro repiqueteos del SID, como para despistar. Eso sí: la jugabilidad se mantuvo intacta. Y eso es bueno.

A primera vista, Saboteur 2 no es más que un refrito de la primera parte. Y a segunda vista, también. Y a tercera. Y hasta a cuarta. Bueno, vale. Saboteur 2 ES un refrito de la primera parte. Los gráficos han experimentado una leve mejora (es lo menos que podía pedirse, teniendo en cuenta que el título original tampoco era una obra de arte en ese apartado), el mapa ha aumentado sensiblemente de tamaño (¡700 pantallas, nada más y nada menos! ¿Conclusión inmediata? Dado que el juego se carga de una vez, y que corría sin problemas en las 48 K de un Speccy ordinario, todas tienen que parecerse bastante entre sí), y se han retocado un par de detalles, pero la mecánica es, esencialmente, la misma.

De nuevo el protagonista es un ninja/saboteador que debe infiltrarse en una enorme fortaleza, para hacerles la puñeta a los malos.

¡Juachaaaa! Coincidencia aquí, sí. Pero también el primer matiz: en realidad no debería hablarse de un protagonista, si no de UNA protagonista; aunque no es especialmente fácil de deducir en el juego. Si uno presta atención, se dará cuenta de que el muñequito que manejamos tiene algo parecido a un conato de melena asomándosele por debajo del pasamontañas.

Y si continuamos fijándonos en los detalles, descubriremos que, en efecto, nuestro héroe es de hecho una heroína, a juzgar por su... sus... ¿¡tetas cuadradas!? O el grafista no daba para más, o no había visto a una mujer en su vida. Ni el menor parecido con la maciza chavala que pilota una moto en la portada del juego. Bueno. En principio, esto no es más que un detalle superficial. Poca novedad, con respecto a la primera parte.

Tras un rato de juego, advertiremos que la saboteadora es bastante más ágil que su predecesor, y cuenta con más variedad de golpes (incluyendo porrazos a ras de suelo para eliminar a los ¡pumas! que nos atacarán -nada de perritos guardianes y mariconadas afines; ¡pumas, ni más ni menos!). Por cierto, que la detección de colisiones cuando usamos este movimiento, petardea cosa mala, y es posible derribar a uno de estos animales, ¡a media pantalla de distancia! 

Respecto a los golpes en general: o la protagonista es más débil, o los enemigos son más fuertes que en la primera parte, porque si entonces bastaba una collejita de nada para derribar al más pintado, ahora, esa especie de cruce entre monstruos de Frankenstein y astronautas que deambulan por la fortaleza, lanzándonos shurikens y sacudiéndonos cebolletazos a la menor oportunidad, resisten una buena dosis de bofetadas y patadones antes de desplomarse.

De momento, seguimos sin incluir demasiadas novedades, ¿verdad? Todo lo más, un par de matices a la mecánica de la primera parte. Quitamos los soldados y sus perros, y ponemos a una especie de armada de Robocops con traje de buzo acompañados de pumas famélicos, y poca cosa más.

Sigamos, pues.

Si en el Saboteur original, nuestro héroe podía llevar un objeto contundente con el que mandar a criar malvas a algún guardia, en esta segunda parte las cosas no cambian. Pero sí se matizan (ootra vez). A saber: podemos encontrar toda suerte de cacharros arrojadizos a cuál más cruel y bestiajo, ocultos tras cajas y otros elementos del escenario. Peeero, ahora es posible encontrar además una serie de tarjetas perforadas de computadora (de las del año de la Catapita). 

Dependiendo del nivel de dificultad que hayamos escogido al principio de la partida (cada uno de ellos con el nombre de una presunta disciplina ninjitsu con un título que parece sacado de alguna película de Karate Kid o similar -¿"Armonía con el Universo"? ¿"Dominio del tiempo y del espacio"? ¡La monda! ¡Jackie Chan y Stephen Hawkings en el mismo envoltorio!- No les hagáis ni puñetero caso), tendremos que recoger más o menos de estos objetos, antes de poder escapar. Uh, qué oscuro. Menos mal que me he traído el disfraz de ninja

Y ya que hablo de escapar: también el nivel de dificultad influirá en cómo tenemos que tomar las de Villadiego. En el más sencillo, la cosa consiste únicamente en adentrarnos en las cavernas que se extienden bajo el complejo enemigo, encontrar una moto, y salir zumbando, tras patear a un par de guardianes (¡menuda operación de sabotaje!). Pero más adelante, será necesario desactivar una valla electrificada que nos cortará el paso, y redirigir un misil nuclear utilizando las tarjetas perforadas que hemos de encontrar previamente (y cuyo número se nos indicará al principio de la misión).

Si conocíais el juego original, sabréis que uno de sus principales problemas era su tremenda limitación de tiempo. Cinco minutos mal contados para cumplir cada subtarea. Está claro que, en Saboteur 2, con 700 pantallas y objetos desperdigados de forma aleatoria por el complejo (las tarjetas perforadas no ocupan siempre las mismas ubicaciones), sería absurdo caer en el mismo error, así que ahora contamos con alrededor de 15 ó 20 minutos para completar la misión. Sigue siendo poco, pero al menos ya no tienes que estar corriendo como un poseso y a ciegas.

Lo mejor

* Mantiene la jugabilidad de la primera parte y añade algunas mejoras, como más variedad de movimientos y más tiempo para cumplir las misiones.

Lo peor

* Técnicamente sigue siendo tendente a lo salchichero.
* 700 pantallas son muchas como para que no se parezcan demasiado entre sí.