FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
Tangled Tales

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COMENTARIO ORIGINAL
La review
Siempre lo he dicho: ¡las maravillas que nos perdimos en España por la poca
popularidad del Commodore y de su unidad de disco!
Muchas compañías verían el mercado de juegos de C64 de nuestro país como un
verdadero erial, y en esas condiciones, con muy buen criterio, imagino que sólo
pensarían en comercializar los títulos que, en principio, pudieran tener más
posibilidades de éxito.
Todos sabemos que los matamarcianos y arcades rápidos estaban entre los géneros
con más salidas. Pero, en aquel entonces, los aficionados a los juegos de rol
éramos una inmensa minoría (como decía aquel estupendo anuncio de La 2), así
que eso, sumado al hecho de que la mayoría de grandes títulos de ese tipo se
distribuyeron en disco, nos dejaron a los commodoreros de esta esquina de Europa,
con un palmo de narices. Normal.
Cierto día, vi en casa de un antiguo amiguete, uno de los pocos poseedores de
un PC en aquel entonces, el Ultima IV
en todo su esplendor. Me quedé absolutamente prendado del juego (y eso, pese
a sus gráficos esquemáticos y su sonido maullante -ni SoundBlasters ni gaitas;
en aquel entonces, si un compatible emitía algún ruidito, lo hacía a través
de su altavoz interno), y moví cielo y tierra para encontrarlo.
Por supuesto, sólo conseguí sostener una maravillosa cajita con una recopilación
de todos los títulos de la saga lanzados hasta la época, en una de mis excursiones
a Inglaterra. Y por supuesto, era "disk only". O sea "garlic
and water".
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Cuando los PCs comenzaron a popularizarse, tras la definitiva desaparición de Commodore y sus contemporáneas (es curioso que ninguna de ellas se mantuvo en la brecha; si acaso, Amstrad aguantó algo más con sus PCs y otros equipos electrónicos... no sé qué será de ella ahora... si es que es algo), pensé si no sería posible que alguien escribiera algún tipo de programa que permitiera jugar a los juegos antiguos en uno de esos (en aquel entonces) potentísimos 386s. |
Pues sí. Sí que era posible. Se llamaban emuladores. Y gracias a ellos, he
podido tener todos esos fantásticos juegos de rol para mi humilde C64. Genial.
Claro, no es lo mismo que verlos funcionando gloriosamente en la máquina real,
pero algo es algo, ¿no?
Una de las compañías que más me gustaron siempre (y que parece andar en horas
bajas desde el fracaso relativo del experimento -interesante, pero que no tardó
en desmadrarse- que supuso el Ultima Online, y la decepción -en lo que a profundidad
se refiere, porque gráficamente es arrollador- del Ultima IX) fue Origin. Me
encantaba hasta su lema: "We create worlds" ("Creamos Mundos").
Bonito, ¿eh?
Puede que me equivoque, pero no recuerdo haber visto ningún título desarrollado
por la empresa del inefable Richard Garriott (también conocido con el capullesco
e infantiloide sobrenombre de "Lord British"; menuda tontería de alter-ego
a medio cocer) para Commodore 64, en España.
Sin embargo, allende el Canal de la Mancha, se vendían a pares. Todos técnicamente
sorprendentes, y todos con un nivel de profundidad y complejidad que la aplastante
mayoría de los juegos de 8 bits no podía ofrecer.
En este Tangled Tales, sin ir más lejos, se mezclan dos de esos géneros
minoritarios de la época: la aventura gráfica y el rol. El protagonista es un
aprendiz de brujo con el mismo nivel de torpeza que de ambición. La monda,
vamos.
Para ascender en el escalafón de los suyos, y llegar a convertirse en un
hechicero de tomo y lomo, deberá cumplir una serie de búsquedas, misioncillas,
y recaditos en general, del archimago de turno, un tal Eldritch.
La mezcla de géneros es bastante original, y desde luego, funciona (algo no
muy frecuente en aquella época, como sabréis). El desarrollo es el siguiente:
La pantalla se divide en cuatro zonas. En la situada en la parte superior izquierda,
se muestra una ilustración de lo más vistosa, de la región en la que estamos.
Me explico: hay una serie de vistas "genéricas" para cada tipo de
terreno. O sea, que los bosques tienen todos el mismo dibujo, igual que sucede
con los caminos que serpentean por las llanuras, las zonas urbanas... ¿vais
captando?
Estupendo. Bueno, pues además, hay una serie de objetos y localizaciones especiales
que tienen sus propios dibujos (como la habitación de nuestro aprendiz, que
aparece en la captura de arriba). Aunque para mi, lo mejor, son los personajes.
Todos, incluyendo a los monstruos que pululan por el reino, tienen su ilustración
única, y además, animada. Y hay que decir que son de una calidad más que respetable.
En la ventana situada inmediatamente a la derecha de ésta, puede verse una especie de boceto esquemático, o mapa al estilo de los de la serie Ultima y afines, de la zona por la que merodea nuestro personaje. En él se puede ver el tipo de terreno, si hay personajes cerca (tienen su iconito, y se mueven a su albedrío), monstruos... Es en esta ventana en la que se desarrolla el movimiento de nuestro aprendiz de mago, y sus acompañantes (si los hay; porque ¿qué sería de un juego de rol por ordenador, sin un grupito de aguerridos aventureros que acompañen a nuestro protagonista, le ayuden a combatir a las malvadas babosidades que acechan en la oscuridad y se lleven alguna que otra galleta por él?). Con el joystick, podemos desplazar al protagonista por el mapa, y la ventana de la izquierda cambiará para mostrarnos una vista del tipo de zona, el personaje con el que nos topemos, y demás detalles.
Sencillo, ¿verdad?
Vale. Pues vamos ahora con los detalles farragosos: el menú de opciones.
| Fijaos en la zona central de la pantalla. ¿Veis que hay una barra con una serie de iconos? Bien. ¿Veis también que esos iconos son distintos en las dos capturas? Vale. ¿Os habéis dado cuenta de que esa especie de palanca gris sobre un cuadrado negro que puede apreciarse en las dos fotos, está hacia arriba en la primera, y hacia abajo en la segunda. | ![]() |
¿Sí? ¡Jopé! ¡Me tenéis asombraíto! ¡Qué capacidad de observación! A ver, ¿cuántos dedos tengo levantados ahora mismo? *¡Catorce!* ¡Exacto! ¡Boootella de lejía para el señor!
Bueno, pues como habréis deducido a estas alturas (si seguís despiertos), esa
palanca se utiliza para seleccionar un grupo de iconos u otro.
En el primero, de izquierda a derecha, tenemos:
- Ojo: examinar. Como esto es una aventura gráfica, es decir, que afortunadamente
no tenemos que pelearnos con el diccionario, no tendremos que teclear absolutamente
nada. El programa nos mostrará una lista de todos los objetos relevantes que
haya en una localización. Así da gusto.
- Libro abierto: lanzar conjuros.
- Mano recogiendo: pues eso... recoger objetos (de nuevo, aparece una lista
con todos los que hay en la pantalla; se incluye la opción "todo"
para arramblar con cualquier cosa susceptible de ser... erm... arramblada).
- Boca: hablar. Nos permite entablar un diálogo con un personaje. De nuevo,
seleccionaremos de una lista las cosas que podemos decirle (e incluso, si queremos
comprarle algún objeto). Si durante la conversación, nuestro interlocutor menciona
algún tema interesante, se añadirá a la lista de cosas preguntables (muy al
estilo del Times of Lore).
- Eso que los inglesitos llaman "check", que se parece al logotipo
de Nike, y que no tiene la menor similitud con ningún símbolo tradicional de
nuestro país. Si acaso, con los cuennnos del toro de Osborne.
Esteee... perdón. A lo que iba: este icono despliega un menú de acciones que
pueden emprenderse en la localización en la que estamos, y que suelen tener
que ver con los objetos o muebles que hay en ella.
Con la palanca hacia abajo, aparecen otros iconos, a saber:
- Mano soltando: está claro, ¿no? Plantar un matojo de fresones leperos y aguardar
pacientemente a que estén en el punto adecuado para rociarlos con nata montada.
Acompáñese de chavala en edad de merecer. Ricooooo...
- Disco: guardar / cargar partida.
- Armadura: muestra las estadísticas de nuestro protagonista, los personajes
en el grupo, los objetos que llevamos...
- Escudo y espada: se emplea para equiparnos con los cachivaches que se presten
a ello. Ejemplo: uno puede equiparse con una alpargata, o sea, ponérsela, pero
difícilmente va a hacer lo propio con una escardilla. A no ser que se sienta
tagarnina, por supuesto... aunque no debemos olvidar que el que nace tagarnina,
muere de un escardillazo... uhm...
- Cama: descansar. ¡Pues claro! ¿Qué esperabáis? ... Ah... eso... claro... bueno,
no sé si tendría alguna utilidad en el juego, aparte de que se vendiera menos
en sajonia, y más en los países latinos... ejem...
En la parte inferior de la pantalla, una especie de pergamino sirve para albergar el texto de las descripciones de objetos, lugares y personajes, o lo que éstos tengan que decirnos.
Ah, una cosa más: hay dos iconos distintos que aparecen cuando nos enfrentamos a alguna monstruosidad hostil. Uno tiene la forma de dos espadas cruzadas, y sirve, claro, para arrearle un cebollazo al bichejo de turno. El otro, también bastante descriptivo, son dos piernas galopando desaforadamente, y se utiliza para huir despavorido del lugar de la refriega. Eso es algo que sólo conseguiremos si nuestro personaje tiene una puntuación mayor en su atributo de "Velocidad" que el enemigo... lo que me lleva a mencionar la parte rolera de este Tangled Tales.
Hala. Ya está. Mencionada. No, es que, como me ponga a describirla detalladamente, voy a tener que dividir la review en dos páginas.
↑ Lo mejor
* Las ilustraciones. Muy especialmente, las de los personajes y monstruos.
↓ Lo peor
* Los continuos accesos a disco enlentecen bastante el desarrollo.



