Portada de Vigilante

FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO

Vigilante

GéneroLucha
Desarrollado porU.S. Gold
Música?
Año1989
Veredicto originalBodrio
Valoración4/ 10
Gráficos
7
Sonido
1

Material

COMENTARIO ORIGINAL

La review

¡Vaya, esto sí que es nuevo! Nunca había visto una cosa así en un juego tan vulgar como este. ¿El argumento, decís? ¡Qué va! Es lo de siempre: el topicazo más recurrido en los títulos de vapuleo inmisericorde de macarras, a base de llaves de Taek-Wondo, Jiu-Jitsu y Matarile-Rile-Rile; hay que ir en busca de la inevitable chavala secuestrada cualquier sabe con qué fines (no es una expresión retórica, es literal: CUALQUIERA sería capaz de enumerar los fines de las hordas de antropoides en celo que se han llevado a la moza a su madriguera pestilente). Lo original aquí, es que la secuestrada es Madonna. Chúpate esa.

No sé si semejante bobada también servía de excusa para patear a los villanos en la recreativa en la que se basa la conversión que tenéis en esta ficha. Debería darnos lo mismo, si por lo menos el juego fuera bueno, ¿no?

Debería, sí. Pero es que el juego NO es bueno. Vaya por Dios.

¡El increíble hombre-moco! ¡Observen cómo se estira! Al final, tanto dar vueltas para lo mismo de siempre: el clásico juego de lucha con scroll lateral en el que un experto en artes marciales sacude el polvo a variopintos quinquis de barrio de mal vivir. Lo cierto es que Vigilante tiene poco más que eso... que eso, y que un desmedido amor por la estridencia. No hay más que ver esos colorines (ladrillos verdes, paredes amarillas...) y no hay más que escuchar (¿o debería decir "padecer"?) esa... erm... "música".

Pero dejemos semejantes disquisiciones para el apartado técnico, y centrémonos en el juego.

Avanza a través de las calles, luchando contra los malos.
...
Se acabó.

Por mí, podríamos pasar ya al apartado técnico ese de marras, pero como no me gusta acabar un comentario tan pronto, tendré que echar mano de mi capacidad para escribir líneas y líneas con cualquier tontería como excusa.

A ver... ¿qué me recuerda este juego? ¿Qué me trae a la mente? Hmmm... nada, oigan. Nada. Así de anodino es el pobre.
Hombre, sí que os puedo decir que cometí la imprudencia de comprármelo, porque hubo una época (breve) en la que me encantaban las recreativas de lucha (supongo yo que me los tomaba como placebos, en sustitución del mítico Double Dragon, y a la espera de que alguien se decidiera a convertirlo al Commodore 64... si lo llego a saber, me dedico a aprender punto de cruz por correspondencia, y a pasar mis ratos libres tricotando calcetines para pescadillas). En realidad, hay muy pocos videojuegos de este tipo ("beat'em up", que los llaman los sajones) de un cierto nivel de calidad, para C64. La mayoría cae en el rango de lo que yo, modestamente, puntuaría entre 4 y 6. Vaya, que con el notable, poca cosa. Y con el sobresaliente, si exceptuamos el Barbarian 2, y alguna que otra joya más, nada.

Aquí tenéis, precisamente, un desolador ejemplo de una de las medianías que abundaban tanto en el género. Y el caso es que, si uno es capaz de obviar la mala impresión que causa una pantalla de presentación tan austera e insípida como un bocadillo de cartón (texto cuadriculado sobre un fondo negro, y pare usted de contar), al principio, el juego parece que promete.

Pero vamos, muuuy, muuuy al principio. Quiero decir, cuando la partida comienza, y el agresivo protagonista aparece en pantalla, justo ante lo que da la impresión de ser un restaurante chino. O sea, los escasos segundos que transcurren desde que uno pulsa el botón de disparo y una serie de caracteres compuestos por pixels hidrópicos, nos narran la épica, magna y hondísima historia y comienza a sonar la... "música". ¡Ñññiií! ¡Qué dentera! ¡Me da no sé qué llamar "música" a semejante vomitona de mamporros metálicos!

Os confieso que se las arregla para hundir la impresión que uno puede tener del juego cuando ve los gráficos por primera vez. Sí, estarán coloreados con un gusto pésimo (¿sería daltónico el grafista? ¿sería simplemente hortera?), pero la definición no es mala.

De todos modos, la triste realidad es que, aunque la música fuera algo más decente, habría poco que se salvara de la quema.

Incluso pasando por alto tamaño sacrilegio contra el SID (pocas cosas me fastidiaban más en mi época de commodorero que un juego con una música insufrible y que encima no incluyera la opción de desconectarla), Vigilante no supera la prueba de fuego de cualquier juego de este género: las peleas.

Es de esos títulos en los que las broncas dan la impresión de ser muy "blandas". Ni los malos ni el protagonista parecen apenas acusar los golpes que encajan. 


Ya les pueden llover bofetadas, collejas, capones y patadas en los empastes, que ni se inmutarán. El súmmum del padecer y la angustia queda reflejado por la dramática postura que adopta el protagonista en la captura de la derecha. Ya veis qué impactante. Parece transmitir el mismo sufrimiento que un señor leyendo el periódico al lado de un cafelito mañanero. 
Esteee... ay, ay... hmmm... ay, qué pupa... *bostezo*

Los malos suelen asaltarnos en parejas. Uno se nos acercará desde la retaguardia, y el otro nos atacará de frente. Hay bastantes de ellos, la verdad, distintos en su comportamiento, su fuerza, su resistencia, y hasta sus armas o tácticas. Algunos emplean algún chisme contundente para tratar de cascarnos un hueso, mientras que otros se las bastan y se las sobran con sus manos y pies. (Hablando de armas: a veces encontraremos algunas tiradas por los suelos -como si fuera lo más normal del mundo-. Por ejemplo, al poco de comenzar la partida nos toparemos con unos nunchakos sobre la acera. Si les echáis el guante, ganaréis mucha eficiencia a la hora de aporrear a los malos).

Hay incluso un tipo de energúmeno que es capaz de agarrarnos con tanta fuerza que nuestra energía se desplomará rápidamente. En cuestión de tres o cuatro segundos, habremos perdido una vida, a no ser que... a no ser que... ¡a no ser que nada! ¡mientras no se me demuestre lo contrario, no hay forma de escapar de la presa de esos salvajes! No lo entiendo... he probado a aporrear el teclado, machacar alternativamente los controles de derecha e izquierda, los de arriba y abajo... he tratado de golpear frenéticamente el botón de disparo... y nada. Nuestro pusilánime conato de justiciero se viene abajo en un abrir y cerrar de ojos. Pues sí...

Lo mejor

* Gráficos convincentes (aunque coloreados con estridencia, a veces).

Lo peor

* Las peleas son aburridas. Demasiado "blandas".
* Si el sonido es vomitivo, para poner a la "música" donde se merece, no hay calificativos suficientemente malsonantes.