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Mega Phoenix
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Nunca he tenido muy claro por qué desaparecieron la mayoría de las empresas
de videojuegos españolas. Opera, Topo, Made in Spain... supongo que no pudieron
soportar el derrumbe del mercado de los 8 bits, algo que afectó (y mucho) a la
más emblemática: Dinamic.
A principios de los 90, la compañía responsable de leyendas como Abu Simbel
Profanation, o Army Moves, produjo
algunos títulos que, en mi opinión, daban la impresión de ser poco consistentes.
Vaya, como si no supieran realmente a qué atenerse. ¿Seguir con los 8 bits?
¿Mudarse a los 16? Es posible que por eso trataran de versionar algunos de los
esquemas clásicos de todos los tiempos, quizás con la esperanza de que resultaran
tan terriblemente divertidos que se vendieran como rosquillas. Intentaron una
especie de híbrido de las antediluvianas maquinitas de bolsillo y de pantalla
de cristal líquido, con el Hammer Boy.
Patinazo.
Intentaron recurrir a la ayuda del equipo uruguayo de desarrolladores Iron Byte,
para producir un arcade que pretendían que fuera espectacular: Narco
Police. Patinazo. (Al menos, en sus versiones de 8 bits).
Y por fin, parece que acertaron con la versión "corregida y
aumentada" de uno de los matamarcianos míticos: Phoenix.
Creo que ya sabéis cómo termina la historia de Dinamic: con la desaparición de los ordenadores de 8 bits, y la de los principales de 16 (el Atari ST y el Amiga), sólo les quedaba una plataforma: el PC.
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En aquel entonces, era la máquina menos apropiada para jugar. Con las tarjetas de sonido aún como artículos de lujo (ningún ordenador nuevo venía con alguna ya instalada), y los modos de alta resolución VESA (640x480 y 256 colores ¡la monda!) al alcance de pocas tarjetas gráficas, los PC se prestaban más a juegos de estrategia y similares... así que, cuando Dinamic estaba ya más "pallá" que "pacá", tuvo la felicísima idea de lanzar el PcFútbol. |
La saga de títulos que, como juegos deportivos eran un petardo, pero como
sistemas de gestión de bases de datos de equipos y futbolistas, y sobre todo,
como programas de estrategia (aquellos completísimos modos
"Manager"...), eran fabulosos, no sólo revitalizó a la principal compañía de
videojuegos de nuestro país, sino que le hizo vivir una segunda época dorada.
¿Y ahora? Pues... Dinamic lanza el PcFútbol 2000, lleno de bugs, devorador de
recursos del sistema, y con un simulador a años luz (pero por detrás) de la celebérrima saga
FIFA (que, por cierto, con gráficos mucho más detallados, se movían bastante
mejor, en ordenadores menos potentes). Patinazo.
Tratando de aprender de los errores, el nuevo milenio empieza con el flamante
PcFútbol 2001: prácticamente el mismo simulador, prácticamente las mismas
opciones, pero significativamente más rápido y estable. De todos modos...
patinazo. La gallina de los huevos de oro está a punto de estirar la pata, y
más le vale a Dinamic evolucionar con los tiempos (aunque la cosa está
difícil... los juegos de hoy en día son superproducciones muchimillonarias).
Sería una pena que terminara desapareciendo.
(AÑADIDO POSTERIOR: No, señores, no. Que conste que ni soy "medio
brujo", ni "tengo sueños premonitorios" -más quisiera yo-, ni
nada parecido. Lo digo porque, pocos meses después de redactar la frase
anterior, hete aquí que Dinamic se fue al cuerno. Una lástima, sin duda. Pero,
repito, no se trata de dotes adivinatorias. Más bien de una miaja de sentido
común. Y ya tiene mérito en su seguro servidor porque no vayan ustedes a creer
que recurro a él con frecuencia, no...).
Sí... yo tenía que estar comentando este Mega Phoenix, pero siempre que voy a redactar la review de un juego clásico, me pasa lo mismo: divago más que nunca. Y es que... ¿quién no conoce la recreativa original?
Bueno, aunque no la hayáis visto, estoy seguro de que alguna vez habréis jugado a algún matamarcianos similar. ¿Galaxian, por ejemplo? El Phoenix de principios de los 80 (o puede incluso que se desarrollara a finales de los 70, no estoy seguro) era la clásica maquinita que mostraba, en la parte inferior de la pantalla, una navecilla que podía moverse a derecha e izquierda, únicamente. Y en la parte superior, hordas y hordas de bichejos interplanetarios con una mala uva que es canela fina.
Lo original era que contábamos con un escudo que podíamos utilizar para protegernos de los ataques en picado de los malosos, aunque duraba unos pocos segundos, no permitía que la nave se moviera mientras estaba activo, y además, teníamos que esperar un tiempo antes de poder emplearlo otra vez. Y otro detalle más: nos enfrentábamos a enormes pajarracos (de ahí lo del Fénix...) que salían de sus cascarones, y nos bombardeaban como unos descosidos.
| Bueno, pues este Mega Phoenix toma esos ingredientes, y los lleva al nivel de los videojuegos de principios de los 90. Así que es un matamarcianos muy simple, muy adictivo, pero bastante trabajado en los apartados de gráficos y sonido. Se sigue el esquema de las recreativas del año de la polca, o sea, tres o cuatro pantallas, que se repiten una y otra vez, con el añadido de que en cada "vuelta", la dificultad aumenta ligeramente. | ![]() |
En las dos primeras pantallas, nos enfrentamos a sendas hordas de pajarillos
pequeños (al menos, comparados con los que vienen después...). En la tercera y cuarta, nos
atacan Fénix en cuanto salen de sus cascarones, que
flotan por el espacio. Son bastante puñeteros, los bichejos, porque, para
destruirlos, hemos de acertarles en el cuerpo: si alguno de nuestros disparos
les da en un ala, simplemente se la arrancará, pero el mostrenco seguirá revoloteando como si tal cosa. Más aún: se meterán por un momento
dentro de un huevo, y saldrán regenerados, y con la misma mala leche que
antes.
Quinta pantalla: el Mega Phoenix en persona, aleteando entre nebulosas y
estrellitas, se nos echa encima, lanzándonos algo que parecen... huevos
explosivos... o cagarrutillas altamente inflamables, porque cuando llegan abajo,
revientan, lanzando fragmentos a derecha e izquierda. Sólo podremos mandarlo al cuerno si le acertamos en el cuerpo varias veces (el
número de impactos necesarios aparecen como una serie de barritas verdes, en la
parte inferior central de la pantalla, y bajo el texto "HITS"). Al
caer fulminado, el Mega Phoenix liberará una especie de cápsula que bajará
rotando lentamente hacia nuestra nave. Si la recogemos, obtendremos una mejora
de la potencia de nuestro cañón, lo que nos vendrá de perlas.
Si logramos superar esta etapa, nos las tendremos que ver con la mismísima nave madre de los Fénix, escoltada, encima, por algunos de ellos. Es un artefacto colosal, y bastante siniestro (arriba tenéis una foto), que nos lanza proyectiles mientras revolotea como un vulgar moscardón veraniego. De nuevo serán necesarios varios impactos (a través de la compuerta que se abre en su panza para escupirnos misiles) para convertir al enorme engendro en virutillas cósmicas. Y cuando lo conseguimos, ¡hala! ¡a empezar de nuevo! ... ¿o no? ... Hombre, imagino que sí (siguiendo el guión de la recreativa original), pero como no sé si alguna vez conseguí superar esta pantalla, o si lo logré, ya ni me acuerdo, pues...
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Los escenarios son muy sencillos... se limitan a una serie de racimos de estrellas desperdigados por la pantalla (un astrónomo diría que parecen cúmulos abiertos, o a lo mejor, nebulosas de gas que envuelven a estrellas jóvenes, recién nacidas, jejeje... perdón por la repollada, pero necesitaba decirlo ;-p) que cambian de color según la fase: azul cuando nos enfrentamos a los "pajarillos" más pequeños; anaranjado cuando nos las vemos con los Fénix, y rojo cuando nos ataca el Mega Phoenix. |
Curiosamente, en la última fase, el fondo es absolutamente negro, y sin detalles.
A lo mejor es que les daba problemas a la hora de superponer el espectacular
sprite de la nave madre de los malosos que, hay que decirlo, está bastante bien
dibujada (como se puede apreciar en la fotito de rigor), y además, se mueve
ágilmente, y con mucha suavidad.
El resto de los personajes están a un buen nivel; yo destacaría por encima de
todos, a la nave protagonista, en cuya base hay una serie de cilindros metálicos,
que giran a izquierda o derecha, según movamos el joystick en un sentido u otro.
Además de todo esto, por una vez (y ya era tarde para que sirviera de precedente
de ningún tipo -por desgracia-), los grafistas de Dinamic supieron hacer bien
las cosas con el VIC-II, y este Mega Phoenix es de los pocos juegos de C64,
que consiguen utilizar la práctica totalidad de la pantalla (bordes incluidos)
lo que elevaba la resolución efectiva, hasta casi 400x300.
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La música está muy bien (como que es de Maniacs of Noise), pero creo
que evidencia dos cosas... |
2.- Que la susodicha Dinamic andaba una miajilla escasa de fondos: y es que
la música de este Mega Phoenix, es LA MISMA que la de la segunda carga del After
the War, o del Navy Moves. LA
MISMA. O sea, que se ve que les compraron un par de composiciones a los Maniacs
of Noise, y tuvieron que utilizarlas en varios juegos, porque la cosa taba mu
malita.
¿Los efectos de sonido?... correctos.
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Un curioso "remake" del clásico matamarcianos; bastante digno, además. Técnicamente muy pulido, y como corresponde al género, bastante adictivo. Por cierto: es de los pocos títulos españoles para C64 que, en opinión de la gente de Computer Emuzone, es el mejor de las versiones de 8 bits, lo que no es muy frecuente, porque ya os he contado en más de una ocasión lo mal que trataban aquí a nuestro pobre Commo. |
| * Técnicamente bastante trabajado. * La nave nodriza de los malosos. * Adictivo. |
* Al final, no es más que un matamarcianos simplón. |