FICHA ORIGINAL · ARCHIVO MODERNIZADO
Pakacuda

Material
COMENTARIO ORIGINAL
La review
¡Vaya! Con esta actualización me está pasando lo mismo que cuando subí el Donkey Kong y sus tres variantes: el Kong'64, el Crazy Kong de Supersoft y el Kong Strikes Back; la primera ficha muy bien, muy simpática y todo lo demás. Pero a la cuarta estaba ya de gorilas y fontaneros saltarines hasta mi mismísima coronilla rapada. Pues igual: ya he hablado del Pac-Man, del Pac Mania... ¡y ahora, el Pakacuda!
Bueno, al menos tengo una razón para enrollarme estupendamente con este comentario
y, ya de paso, aburriros a todos soberanamente. Este es uno de los primeros
juegos que tuve en mi vida. Me lo grabó ese amiguete (o, más bien, simplemente
conocido) del que os he hablado alguna vez a lo largo de estas fichas (en la
del Jungle Hunt, por ejemplo), que
trabajaba en Control y Sistemas, la única tienda de informática dedicada a las
máquinas de Apple primero y a las de Commodore después, que jamás hubo en Badajoz.
En la cinta, que aún guardo como oro en paño (¡veinte años después!) también
estaba el Motor Mania. No es de
extrañar entonces, supongo, que un juego tan simplón como este y que encima
es una copia de otro (el Comecocos de toda la vida) saque todo un notable.
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Y es que la nostalgia juega un papel especialmente importante en esa nota. Los primeros juegos que conseguí, allá por finales de 1983 o principios de 1984, tenían algo de mágico. Sí, perdonadme la cursilada, pero creo que es así. Recordad vosotros vuestros casos particulares y decidme si me equivoco. |
Estábamos descubriendo un mundo nuevo: el de los juegos de ordenador. Hoy ya hemos perdido gran parte de la capacidad de sorprendernos y ya no es lo mismo.
Tuvimos la suerte (sí: suerte... pensadlo, porque la cosa es bastante profunda) de nacer en una época y en un lugar en el que nuestra infancia y nuestra adolescencia coincidieron con el surgimiento de un invento tan interesante como este. Si nos hubiera dado por venir al mundo a principios de los 60, los 8 bits nos habrían pillado mayores. Si nos hubiéramos iniciado en estas lides a principios de los 90, nos habríamos perdido la mayor parte (y más importante) de la historia de nuestro querido Commodore 64. Y los primeros ordenadores y sus juegos no sólo eran unos artilugios sorprendentes: eran todo un acontecimiento social. Me refiero a los "debates" en el patio del colegio sobre qué ordenador era mejor (un chavalín llegó a argumentarme que el Spectrum era mejor que el C64, porque tenía 48 "kas"... probablemente no sabía ni lo que era eso... ni, está claro, sabía que el Commo tenía 64, jeje), las quedadas con los amiguetes los viernes por la tarde (ese era el momento para nosotros, no recuerdo muy bien por qué) delante de nuestras maquinitas, para echarnos unas buenas risas y unas buenas partidas...
Los muchachillos hablábamos de los últimos juegos como si hubiéramos
descubierto el cofre de algún tesoro.
... bueno, en realidad hablaban los Spectrumneros... los pocos Commodoreros que
en nuestra clase del cole éramos (que yo recuerde, otro más y yo) normalmente teníamos
que callarnos. Ahí sí que nos ganaban por goleada (apabullante además) los
del invento de Sir Clive Sinclair: tenían una juegoteca enorme. Al menos, en
España.
La cosa pareció perder fuelle durante el Instituto. Supongo que el hecho de que las hormonas entraran en acción (las nuestras y las de las niñas, que estaban cada vez más ricas, jejeje) hizo que aquellos juguetes "místicos" pasaran a un segundo plano. A eso me refiero cuando digo que vivimos una parte importante de la historia de los videojuegos.
Vale... ¿y a qué viene todo esto? me preguntaréis, seguramente.
Pues a que es la única manera de no dejaros esta página prácticamente vacía. No sabría qué deciros de este Pakacuda, más allá de lo que significa para mi y los recuerdos que me trae. Uno de mis juguetes "esotéricos", ya os digo (yo solía decir que el otro era la música). |
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Pero si insistís, os haré una review pormenorizada del juego: es un
Comecocos en el que la bolita amarilla ha sido sustituida por un pescadito voraz
(una barracuda, imagino, a juzgar por el título), los puntitos que debemos tragarnos
para completar la pantalla, por pececillos verdes, los fantasmas por pulpos
y las esferas que nos permiten zampárnoslos, por anguilas.
Se acabó. Para más información, leed el comentario del Pac-Man.
↑ Lo mejor
* ¡Los buenos recuerdos que me trae! :'-)



